Estado Plurinacional y democracia intercultural en Bolivia
En 2009 entró en vigencia una nueva Constitución Política que define un modelo estatal inédito – Estado Plurinacional – que se caracteriza por el
pluralismo jurídico, económico, lingüístico, cultural
y político a partir del reconocimiento de derechos colectivos a los pueblos indígenas.
En 2009 entró en vigencia una nueva Constitución Política que define un modelo estatal inédito – Estado Plurinacional – que se caracteriza por el
pluralismo jurídico, económico, lingüístico, cultural
y político a partir del reconocimiento de derechos colectivos a los pueblos indígenas. En su faceta política,
se expresa en el reconocimiento de la democracia comunitaria -formas de elección y selección de autoridades y representantes por medio de usos y costumbres
indígenas- que se articula con la democracia representativa y la democracia directa y participativa. La
combinación variable de reglas e instituciones de estas
tres formas de democracia configuran la democracia
intercultural. Ese modelo de Estado condensa el proyecto político del Movimiento al Socialismo (MAS),
partido que domina la escena política desde hace una
* Conferência proferida em 26/10/2016 durante o 40º Encontro Anual da Anpocs, em Caxambu – MG, Brasil.
década con el liderazgo de Evo Morales, vencedor de
tres elecciones consecutivas: 2005, 2009 y 2014.
En este trabajo esbozamos los contornos del diseño político e institucional vigente desde la promulgación de la nueva Constitución Política en 2009 y
las características del proceso político – denominado
“proceso de cambio” – iniciado a fines de 2005 con
la primera victoria electoral del MAS hace más de
una década.
Una innovación política “a la boliviana”
Una evaluación general de los rasgos de la orientación política predominante permite señalar que el
Estado Plurinacional presenta características de una
matriz sociopolítica de tendencia estado-céntrica a la
usanza de los regímenes latinoamericanos del siglo
XX, empero con ingredientes novedosos. En las dos
últimas décadas, las relaciones entre Estado y socie-
2 REVISTA BRASILEIRA DE CIÊNCIAS SOCIAIS - VOL. 32 N° 94
dad se han modificado de manera notable debido a
las transformaciones sociales y culturales; asimismo
por la inserción de los países latinoamericanos en la
globalización que ha cambiado el papel del Estado
sin modificar su importancia. Los cambios sucedidos exigen una interpretación renovada para definir
el conjunto de procesos que se designa con la noción de “retorno del Estado”. En el caso boliviano, el Estado Plurinacional ocupa un lugar central
en el “proceso de cambio” y define su orientación
política como neodesarrollismo indígena (Fernando
Calderón dixit).
El Estado es la entidad que representa el interés común al que se subordinan los intereses de los
diferentes grupos sociales, incluidas las “naciones y
pueblos indígenas originarios de campesinos” que
son el sustento del Estado Plurinacional. El Estado
juega un rol central en la solución de los retrasos y
desigualdades económicos, políticos, territoriales
y socioculturales mediante la aplicación de políticas
distributivas y redistributivas. En ese sentido, los
objetivos del Estado Plurinacional son convencionales y se refieren a fortalecer la soberanía y ampliar el mercado interno, a promover la inclusión
política y la cohesión social, a resolver desafíos de
integración territorial y de inserción política y económica en la globalización.
La política económica promueve un modelo heterodoxo que potencia la economía estatal y
fortalece a los pequeños y medianos productores a
partir de invertir los excedentes generados por la
exportación de recursos naturales. La expansión del
rol del Estado en la economía también responde a
la aplicación de políticas sociales de tipo distributivo que son dirigidas a sectores populares y cuya
continuidad y ampliación exigen el incremento de
los ingresos fiscales a través de la promoción de la
inversión extranjera y de la exportación de materias primas. En otros sectores, como la producción
alimentaria, el gobierno optó por la colaboración
pública privada puesto que ha suscrito un acuerdo con los empresarios de la agroindustria para la
ampliación de la superficie de producción agrícola,
con apoyo de la inversión pública en infraestructura, con el objetivo de cumplir las necesidades del
consumo interno, así como para incrementar la exportación de productos agrícolas.
En suma, el Estado adopta una postura heterodoxa que pretende combinar la perspectiva indígena y ecologista que postula el Vivir Bien como
visión de desarrollo y la explotación intensiva de
recursos naturales para la exportación, mientras
se forjan proyectos de industrialización con inversión pública o empresas transnacionales. Sin
duda, la perspectiva temporal será decisiva para
examinar las posibilidades de la existencia de un
punto de equilibrio entre ambas visiones bajo la
égida estatal.
Un rasgo distintivo en la construcción del
nuevo modelo político es la democracia intercultural, uno de los elementos específicos del proceso
boliviano que lo distingue de las experiencias de
Ecuador y Venezuela. Este modelo democrático se
refiere a la combinación – variable y heterogénea –
de reglas de democracia representativa, democracia
participativa y democracia comunitaria; esta última
se refiere a la utilización de los usos y costumbres
de los pueblos indígenas en la elección de representantes y autoridades, así como en la formación de
gobiernos autónomos indígenas.
La implementación de la democracia intercultural se inició en los comicios generales de 2009 y
departamentales de 2010 con la elección de representantes indígenas en las asambleas legislativas,
nacionales y departamentales. En primer lugar, se
definió la presencia de diputados uninominales –
correspondientes al 5% de la cámara – mediante
escaños asignados a pueblos indígenas que eligieron
a sus representantes en circunscripciones especiales.1
Los candidatos fueron seleccionados por las organizaciones indígenas e inscritos en listas partidistas
para ser elegidos mediante voto universal. El número
de diputados y la modalidad de elección se mantuvieron en los comicios de 2014 pese a los reclamos
de las organizaciones indígenas que demandaron un
incremento de su bancada. En segundo término,
los comicios subnacionales de 2010 conformaron
las asambleas legislativas departamentales y la proporción de asambleístas indígenas osciló entre 5 y
15% según la diversidad étnica en cada región. En
este caso, los pueblos indígenas utilizaron sus usos y
costumbres (asamblea, rotación) para la designación
o elección de representantes. Esos rasgos se reprodujeron en los comicios subnacionales de 2015.
ESTADO PLURINACIONAL Y DEMOCRACIA INTERCULTURAL EN BOLIVIA 3
Otro ámbito de expresión de la democracia intercultural es la autonomía indígena como diseño
institucional de nuevos órganos de (auto) gobierno
bajo reglas y prácticas consuetudinarias de las comunidades indígenas que, en el pasado, convivían
con las normas formales. Las autonomías indígenas
son el espacio político para la vigencia de la democracia comunitaria. Su materialización institucional
es parsimoniosa y sigue dos rutas: referendo para la
conversión de un municipio en autonomía indígena y trámite administrativo para el reconocimiento
de territorios indígenas en autonomías territoriales
con instancias de gobierno.
En cuanto a la modalidad de conversión mediante referendos, en diciembre de 2009 se realizaron consultas electorales para la transformación
de una docena de municipios en autonomías indígenas. Once entidades locales obtuvieron los votos
necesarios para su conversión en autonomías indígenas pero solamente dos elaboraron sus estatutos –
después de un largo proceso de deliberación y trámite institucional – y fueron sometidos a referendo aprobatorio en septiembre de 2015. Las urnas
rechazaron una propuesta y aprobaron la creación
de la primera Autonomía Indígena en Charagua,
el municipio más extenso del país. Es otra manifestación de la construcción minimalista del Estado
Plurinacional pero, sin duda, trata de un tema crucial en la definición del modelo de desarrollo puesto que las relaciones entre el Estado y los pueblos
indígenas se modificaron de manera sustantiva en
el transcurso de la segunda gestión gubernamental
de Evo Morales.
A partir de la promulgación de la Constitución
Política, las demandas del movimiento indígena se
transmutaron en instituciones, leyes y derechos. La
ampliación del sistema de derechos con el reconocimiento de derechos colectivos implicó la creación
de un nuevo sujeto jurídico presente de manera reiterativa en el texto constitucional: “naciones y pueblos indígena originarios campesinos”, al que definimos, didácticamente, como sujeto plurinacional.
A nuestro juicio trata de una construcción discursiva/jurídica puesto que no existe colectividad que
contenga esos cinco rasgos sociológicos, por ende,
solamente el Estado tiene la prerrogativa de representar a dicho sujeto plurinacional.
2
Los principales referentes del sujeto plurinacional
son los pueblos indígenas y sus derechos colectivos son
territoriales, por lo tanto, su ejercicio se define con
relación al Estado. Esto implica que cada pueblo o
comunidad debe establecer acuerdos con el Estado
Plurinacional de manera particular y específica, un
hecho que pone en cuestión la existencia del movimiento indígena como actor político, tal como
sucedió en el caso del conflicto en torno a la construcción de una carretera en el Territorio Indígena y
Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), que puso
en debate el tema de la autonomía indígena – como
expresión de la vigencia de derechos colectivos – en
contraste con el ejercicio de soberanía estatal y se resolvió mediante la realización de una consulta a las
comunidades indígenas de la zona.
La coalición de gobierno: un instrumento
político de los sindicatos
Un aspecto notable del proceso político boliviano es la lógica corporativa que caracteriza la
coalición oficialista que comanda el MAS. Trata de
una coalición de movimientos sociales con fuerte
base organizativa de tipo sindical que, en los últimos años, se expandió y superó el núcleo de apoyo
inicial concentrado en los campesinos e indígenas.
Esta coalición es flexible y su composición depende
del grado de atención del gobierno a las demandas
e intereses de sus miembros y, en esa medida, tiene rasgos corporativos. La presencia de los actores
sociales en la coalición es variable: su participación
es sólida y estable cuando el gobierno canaliza sus
demandas y se debilita cuando las decisiones gubernamentales no responden a sus intereses. Sin embargo, trata de un corporativismo de nuevo cuño
porque existe una auto representación política de
las organizaciones sociales con la presencia de dirigentes en cargos parlamentarios y de gobierno en
todos los niveles de la gestión estatal. Hay tres círculos o anillos de apoyo popular al gobierno que
depende de la relación entre demandas y decisiones.
Un primer anillo está ocupado por las organizaciones de raigambre sindical que agrupan a campesinos, colonizadores y mujeres campesinas/indígenas
(CSUTCB3
, CSCIB4
, CNMIOC-BS5
) que son el
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grupo más estable de respaldo a la gestión gubernamental. Un segundo anillo está conformado por
las organizaciones indígenas (agrupadas en Cidob6
y Conamaq7
) y que, en diversos temas, como la
promulgación de las normas electorales, cuestionaron al MAS y se alejaron circunstancialmente
de la coalición de gobierno, sobre todo cuando se
produjo el conflicto en torno al Tipnis. Un tercer
anillo incluye a otros sectores sindicalizados como
cooperativistas mineros, obreros, fabriles, trabajadores mineros asalariados, universitarios y jubilados
que se agrupan en la Coordinadora Nacional por el
Cambio (Conalcam) de manera circunstancial.
Un elemento destacable de la historia del sindicalismo campesino es su adscripción a la lucha
por la democracia ante las dictaduras militares en
los años ochenta, una decisión que fue la antesala de su apuesta a la participación electoral para la
disputa del poder político con candidatos propios,
así como de su respaldo a las demandas por una
reforma constitucional o la defensa de los recursos naturales. Es decir, el accionamiento sindical
no se limitó al logro de reivindicaciones corporativas sino que éstas se combinaron con demandas
de alta agregación como la democracia, la soberanía y la nacionalización proporcionando un cariz
distinto al accionamiento corporativo. Este hecho
no impide la existencia de conflictos de intereses
entre los miembros de la coalición de gobierno,
tal como sucede entre campesinos e indígenas que
tienen distintas concepciones del uso del territorio,
también entre cooperativas mineras y comunidades
indígenas en cuanto a la explotación de los recursos naturales. En tal sentido, se puede hablar de
una suerte de corporativismo de nuevo cuño que
pretende conjugar, desde el Estado, intereses contrapuestos bajo el supuesto de que el Estado representa el interés general. Cuando prevalecen los intereses corporativos se puede decir que predomina
el polo neodesarrollista respecto al polo indígena pero
ambos dan pautas para la definición del modelo de
desarrollo en busca de un punto de equilibrio entre
esos polos, así como el proyecto de Estado Plurinacional oscila entre el nacionalismo e indigenismo.
El factor de unificación de esa coalición no es
institucional sino carismático porque se concentra
en la figura de Evo Morales. Una figura que sintetiza la cultura política boliviana porque su identidad
indígena se conjuga con su quehacer campesino
y su labor como dirigente sindical. Evo Morales,
siendo presidente, no dejó de ejercer su papel de
dirigente de las federaciones sindicales de campesinos productores de hoja de coca. Precisamente, la
última apuesta política del MAS fue promover una
reforma constitucional para viabilizar una nueva
postulación presidencial de Evo Morales en 2019.
Este intento fue rechazado en las urnas, sin embargo, las organizaciones sindicales insisten en la búsqueda de nuevas opciones legales para que su líder
sea candidato en los próximos comicios generales.
Para entender ampliamenteesta estrategia evaluamos las pautas de la política boliviana entre
2005 y 2016.
Proceso político decisional y cambios en
la democracia
La derrota del oficialismo en el Referendo
Constitucional del 21 de febrero de 2016 marca un
momento de inflexión en el proceso político boliviano porque cierra un ciclo de victorias electorales
del MAS iniciado en diciembre de 2005.
La primera gestión de Evo Morales (2006-
2009) se destacó por la intensa polarización y el
enorme grado de conflictividad social; la segunda
gestión gubernamental del MAS (2010-2015) se
caracterizó por el incremento de los conflictos sociales y por las crecientes dificultades del gobierno
para hacer prevalecer sus decisiones en la aplicación
de políticas públicas pese a disponer del control de
las dos cámaras de la Asamblea Legislativa Plurinacional con mayoría calificada. La actual gestión
de gobierno (2015-2020) parece discurrir bajo parámetros similares de poder político concentrado
pero con límites impuestos por el accionamiento
ciudadano, ya sea a través del voto, la opinión pública y la movilización callejera.
En general, el estilo de gobierno en la última década puede definirse como decisionismo presidencial
debido al excluyente protagonismo de Evo Morales
en la toma de decisiones gubernamentales. No utilizamos la noción convencional de decisionismo que
consiste en un estilo personalista que contradice a la
ESTADO PLURINACIONAL Y DEMOCRACIA INTERCULTURAL EN BOLIVIA 5
democracia porque niega el pluralismo, desdeña las
leyes y prescinde de la institucionalidad. Es decir, en
el caso boliviano, el decisionismo – paradójicamente
– está limitado por el presidencialismo y sus reglas,
a pesar de que el régimen presidencialista no sufrió
modificaciones sustantivas en la CPE, puesto que se
mantuvieron sus características, excepto en lo relacionado con la legitimidad de origen del mandato.
Así, la elección presidencial es directa, mediante voto
ciudadano – en primera o segunda vuelta – y se eliminó la posibilidad, antes vigente, de una elección
congresal indirecta cuando ningún candidato obtenía mayoría absoluta de votos. Es decir, se produjo
un cambio del presidencialismo de coalición, como
rasgo principal de la denominada “democracia pactada” vigente entre 1985 y 2003, a un presidencialismo de mayoría, en vigencia desde enero de 2006
– aunque con momentos de excepción, como se verá
más adelante – merced a tres triunfos consecutivos
de Evo Morales con mayoría absoluta. Supremacía
electoral que no le sirvió para conseguir apoyo en
las urnas en el referendo constitucional realizado
en febrero de 2016 para modificar la CPE y viabilizar su postulación en los comicios generales de 2019.
La última victoria electoral de Evo Morales
sucedió en octubre de 2014 y el MAS repitió su
control de la Asamblea Legislativa Plurinacional con
mayoría de dos tercios de escaños en ambas cámaras.
De esa manera se delineó un sistema de partido predominante porque si bien existe competencia entre organizaciones políticas no existe competitividad. Este
tipo de sistema de partido se caracteriza porque “se
permite la existencia de partidos distintos del principal… como legales y legítimos – aunque no forzosamente eficaces – competidores del partido predominante. [Es] un sistema de más de un partido en el
que la rotación no ocurre en la práctica… mientras
su principal partido se vea constantemente apoyado
por una mayoría ganadora … de los votantes”.8
El MAS venció en tres elecciones generales
consecutivas superando el umbral de la mayoría
absoluta (54% en 2005, 64% en 2009 y 61% en
2014) y con una diferencia de 25, 38 y 37 puntos
respecto a su principal contendiente, es decir, hubo
competencia pero ninguna tienda política opositora tuvo capacidad para disputar su primacía electoral (ver Cuadros 1, 2 y 3).
Ahora bien, la reproducción del poderío electoral del MAS en 2014 se produjo de manera paralela al inicio de la recesión económica en América Latina debido a la disminución del precio en
el petróleo y en las exportaciones. El crecimiento
económico de los años previos permitió la aplicación de una política redistributiva a partir del fortalecimiento del Estado que incrementó su presencia
en el manejo del excedente económico. En el transcurso de 2015 y 2016 se ratificó la desaceleración
económica en América Latina y, políticamente, se
produjeron algunos hechos políticos que tuvieron
repercusión regional, como el arribo a la presidencia de Mauricio Macri en Argentina – después de
diez años de gobierno bajo el mando de Néstor y
Cristina Kirchner –, la victoria de la oposición en
las elecciones legislativas de Venezuela y la destitución de la presidenta Dilma Rousseff en Brasil mediante un amañado juicio congresal. La derrota y/o
debilitamiento de figuras políticas que formaron
parte del denominado “giro a la izquierda” en la
región – y eran aliados de Evo Morales – implica
la existencia de un contexto internacional menos
favorable para el gobierno del MAS.
El cambio en el mapa político latinoamericano
y la necesidad de enfrentar las consecuencias negativas de la reducción en el crecimiento económico
de la región impulsaron la decisión del MAS para
promover una reforma constitucional dirigida a
buscar la permanencia de Evo Morales en el poder
mediante su habilitación como candidato presidencial. Tenía a su favor una sólida popularidad como
presidente asociada a la implantación del MAS
como la única organización política con presencia
nacional. En 2014, la reelección del binomio presidencial estuvo precedida de un fallo del Tribunal
Constitucional que dio curso a una ley interpretativa aprobada por la Asamblea Legislativa Plurinacional. En este caso, el único camino era la reforma
parcial de la CPE mediante un referendo como una
institución de la democracia directa.
Ese conjunto de elementos permite contemplar
los intereses y demandas del MAS como actor político relevante. Para evaluar la estrategia de un actor
político es necesario distinguir entre metas generales,
particulares y personales.9
Las metas generales tienen
que ver con intereses “universales” o “nacionales” que
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comparten la generalidad de los actores de la sociedad y se traducen en demandas de alta agregación
que son, supuestamente, articuladas, representadas y
canalizadas por el (partido de) gobierno – en nombre
de Estado – y por el líder que conduce al gobierno.
Es evidente que el lazo directo entre el “proceso de
cambio” y el liderazgo carismático de Evo Morales
puede definirse como una meta general que depende
de un actor individual.
Las metas particulares corresponden a intereses
grupales; en primer lugar a los intereses del partido
de gobierno, sus dirigentes y militantes, puesto que
el desempeño gubernamental en la atención de las
demandas sociales implica reproducir y afirmar los
lazos entre el gobierno y sus seguidores con base
en un programa cuyo cumplimiento exige la permanencia del partido en el manejo del poder. Sin
duda, la Agenda Patriótica del Bicentenario 2025
se transformó en una meta general, un programa
gubernamental bajo la égida de un círculo de ministros cercanos al presidente y un círculo de dirigentes de organizaciones sociales que accedieron
a espacios de poder, constituyéndose en un grupo
multiforme sino con intereses particulares.10
A las metas generales – nacionales – y particulares – partidistas o corporativas – se suman las
metas personales – del líder –, en este caso se trataba de la reforma constitucional para habilitar la
postulación presidencial de Evo Morales en 2019
que, según sus declaraciones, era una demanda de
sus seguidores. El liderazgo carismático, afianzado e
incrementado con los éxitos en la política exterior
respecto a la reivindicación marítima, era un incentivo específico adicional para aceptar las decisiones
de las organizaciones sociales bajo el supuesto sindical del acatamiento a la decisión de “las bases”
o de la utilización de la retórica del movimiento
zapatista mexicano: “mandar obedeciendo”.
En suma, la estrategia del gobierno estaba dirigida a ampliar su interpelación política hacia el
votante medio, que no comparte las metas particulares del partido de gobierno pero puede alinearse con las metas nacionales o generales impulsadas
desde el Estado o con la convocatoria del líder carismático. Como resulta obvio es difícil encontrar
puntos de equilibrio entre intereses generales, particulares y personales y esto tiene consecuencias en
las estrategias esbozadas por los actores políticos.
Esta perspectiva permite desechar una lectura enfocada en la denominada “voluntad política” de los
actores y se concentra en la complejidad del proceso político decisional.
Estilo decisional y distribución del
poder político
Precisamente, el estilo decisional del gobierno
de Evo Morales no es un hecho irrelevante porque
se sustenta en la concentración de recursos de poder institucionales en el MAS. La persistencia del
presidencialismo como régimen de gobierno y el
control oficialista de la Asamblea Legislativa Plurinacional implica que el proceso político decisional
está centrado en un actor relevante que es presidente del Estado, así como del partido de gobierno y
de las organizaciones sindicales que constituyen su
principal base de apoyo político. La condensación
de roles en la figura de Evo Morales refleja la complejidad de su estilo de conducción gubernamental,
puesto que en los tres casos ejerce su condición de
líder sin delegar funciones.
Este hecho explica por qué no existe un mecanismo recurrente para tomar decisiones; también explica
la ausencia de un modelo de gestión de conflictos en
el accionamiento del gobierno; lo que resalta es la
presencia dominate de la figura presidencial que expresa la dependencia del MAS y sus aliados respecto a
la voluntad del líder. Es decir, los costos negativos
o las dificultades que enfrentaron algunas decisiones gubernamentales en determinadas situaciones
de conflicto (por ejemplo, el “gasolinazo” de finales de
2010 o el conflicto por el Tipnis en septiembre
de 2012) pusieron en evidencia que las decisiones
presidenciales no respondían a un cálculo racional
convencional de medios/fines, tampoco a un mero
pragmatismo dirigido a preservar su popularidad.
No es casual que en ese período las encuestas dieron cifras negativas sobre la imagen presidencial.
Así es posible llegar a una conclusión paradójica:
para fortalecer su legitimidad y viabilizar su plan
de reelección en los comicios de 2014, Evo Morales
debió adecuar sus decisiones personales a demandas
corporativas e intereses grupales.
ESTADO PLURINACIONAL Y DEMOCRACIA INTERCULTURAL EN BOLIVIA 7
No obstante, en ese lapso de tiempo también
se produjo el lanzamiento de la nueva estrategia
diplomática dirigida a resolver la reivindicación
marítima: en marzo de 2011 se hizo el anuncio
de la demanda contra Chile y en marzo de 2013
se presentó la demanda a la Corte Internacional
de Justicia de La Haya. Es decir, el MAS optó por
combinar una demanda de alta agregación (la demanda marítima) que obtuvo apoyo irrestricto de
todos los sectores sociales, incluidas varias organizaciones y personalidades de la oposición, con el
cumplimiento de los objetivos – generales – del
“proceso de cambio”, la satisfacción de los intereses
– particulares – de los dirigentes del partido y de
las organizaciones sindicales y la realización de las
necesidades – individuales – del líder como encarnación del “proceso de cambio”.
Un proceso que exige ser evaluado desde una
perspectiva distinta a partir de la distribución vertical
y horizontal del poder que refleja la diversidad del reparto de las preferencias electorales a favor del MAS.
La compleja distribución del poder en
el “proceso de cambio”
Para evaluar rigurosamente el contexto político
e institucional del referendo constitucional es necesario esbozar el inédito campo político que surge
desde la primera victoria electoral de Evo Morales
en diciembre de 2005. Precisamente, un rasgo novedoso del “proceso de cambio” es la configuración
coetánea de un complejo escenario político debido
a la combinación de dos lógicas de distribución de
los recursos institucionales de poder que inciden en
el proceso político decisional, o sea, en el estilo de
conducción del gobierno.
A la convencional distribución horizontal del
poder que define las relaciones entre el poder ejecutivo y el parlamento se sumó – desde 2005 – una
distribución vertical del poder que establece el nexo
entre el presidente y las autoridades políticas departamentales (alcaldes). Antes de 2005, únicamente
la dimensión horizontal definía la distribución del
poder porque se limitaba al ámbito parlamentario y
se resolvía bajo el fantasma de la ingobernabilidad
incentivando la formación de coaliciones partidistas mayoritarias (la “democracia pactada” vigente entre 1985 y 2002) en respaldo del presidente.
Ahora bien, la elección de alcaldes mediante voto
popular en diciembre de 2005 sentó las bases de
una división vertical de poderes que, con la implementación de las autonomías departamentales desde 2010, se institucionalizó como un rasgo central
del Estado Plurinacional. Es decir, la primera vez
que – desde la transición democrática en 1982 –
se eligió de manera directa a un presidente porque
obtuvo más del 50% de la votación, paralelamente
se realizaron comicios departamentales para elegir
alcaldes bajo pautas de legitimidad electoral y, por
ende, con capacidad para interpelar al gobierno
central, al presidente.
A partir de esa complejización de la distribución del poder desde finales de 2005 se analizan
los efectos políticos de los resultados de los comicios nacionales y subnacionales contemplando las
tres gestiones gubernamentales de Evo Morales. La
comparación de los resultados de las elecciones generales y los comicios subnacionales (en el nivel departamental) refleja una tendencia general: el MAS
obtiene más del 50% en elecciones generales y menos del 50% en comicios subnacionales (en el nivel
departamental), denotando que existe un grado de
autonomía de acción en el ejercicio de ciudadanía
política en una importante franja del electorado.
Esta diferencia no aporta elementos para dilucidar
los rasgos de la capacidad hegemónica del MAS,
puesto que trata de desempeño electoral en escenarios diversos y en coyunturas críticas que inciden
en las opciones de voto.
En suma, la consideración de ambas dimensiones – distribución horizontal y vertical del poder –
permite evaluar las condiciones para la gobernabilidad democrática en sus dos acepciones: como estabilidad política en el proceso decisional y como capacidad de gestión para resolver demandas. En esa
medida nos interesa destacar la nueva configuración
del campo político comparando las características de
la distribución del poder en el transcurso de las tres
gestiones de Evo Morales (ver Cuadro 4 y Gráfico 1).
La primera gestión de Evo Morales (2006-
2010) se caracterizó por una intensa polarización política que se expresó institucionalmente
en la coexistencia de dos figuras complejas: go-
8 REVISTA BRASILEIRA DE CIÊNCIAS SOCIAIS - VOL. 32 N° 94
bierno dividido en la dimensión horizontal de la
distribución del poder y pugna de poderes en
la dimensión vertical. En el primer caso, el Senado estuvo controlado por fuerzas de oposición
y, en el segundo caso, se conformó una coalición mayoritaria de alcaldes hostiles al presidente.
Esa pugna concluyó en 2008 con la realización de un
referendo por revocatoria de mandato de las autoridades políticas. Evo Morales fue ratificado con 67% de
votos, dos alcaldes perdieron su mandato y disminuyó la intensidad en la pugna vertical de poderes.
La oposición parlamentaria utilizó su capacidad de
veto en la cámara alta y condicionó la aprobación
de la convocatoria al referendo ratificatorio de la
CPE a la modificación de varios artículos del texto
original. De esta manera la crisis política y su resolución institucional dependieron de una compleja
distribución del poder político.
En cambio, en la segunda gestión (2010-
2015), el MAS controló ambas dimensiones de
la distribución del poder porque obtuvo mayoría
calificada de dos tercios en la Asamblea Legislativa
Plurinacional y logró el control de la mayoría de
las gobernaciones departamentales. Fue una fase
de despliegue de la capacidad hegemónica del proyecto del MAS bajo un gobierno que concentró el
poder de manera inédita. Se fortaleció el decisionismo presidencial porque se debilitaron los controles
de tipo multipartidario (por la carencia de pluralismo en el órgano legislativo) y de carácter contra
mayoritario (debido a la subordinación de otros órganos del Estado al ejecutivo). También se añadió
el centralismo por la precariedad de los flamantes
gobiernos departamentales y la lentitud en la elaboración de estatutos autonómicos.
La tercera gestión del MAS, iniciada en enero de 2015, presenta una combinación original en la distribución del poder. En la dimensión
horizontal, merced a los resultados de octubre
de 2014, se reprodujo la mayoría calificada oficialista en la Asamblea Legislativa Plurinacional y, en marzo de 2105, los comicios subnacionales forjaron una interesante distribución de
poder en la dimensión vertical debido a la victoria
de candidatos opositores en un tercio de las gobernaciones y la mayoría de las alcaldías en los centros
urbanos. Es decir, no se repitió la polarización conflictiva que marcó el inicio del “proceso de cambio”, tampoco se reiteró la supremacía oficialista de
la segunda gestión del gobierno de Evo Morales.
Ahora bien, los resultados de los comicios subnacionales de 2015 configuraron escenarios políticos
pluralistas más proclives a la interacción política y
a la colaboración intergubernamental porque las
autoridades tienen intereses comunes vinculados a
la consecución de logros en su gestión y planes de
potenciamiento de su liderazgo local para transitar
a la arena nacional, puesto que el campo opositor es
un campo disperso y fragmentado y no existe fuerza
política con posibilidades de aglutinar a sus diversas expresiones partidistas o personales. Esta posibilidad de colaboración intergubernamental encaja
en las necesidades de la realización de la Agenda
Patriótica del Bicentenario 2025 porque puede incentivar acuerdos entre el gobierno central y gobernadores opositores, incluyendo a los alcaldes ajenos
o adversarios al MAS que vencieron en la mayoría
de los centros urbanos del país. En todo caso será
crucial el curso de la recomposición de las fuerzas
opositoras en el parlamento puesto que, en comparación al anterior período legislativo, se produjeron
cambios en su composición: Movimiento Sin Miedo (MSM) fue desplazado por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), se mantiene – desde 2005 – la
presencia parlamentaria de Unidad Nacional (UN) e
ingresa una nueva agrupación: Movimiento Democrático Social (Demócratas). Estas dos organizaciones formaron el frente electoral Unidad Demócrata
(UD) pero actúan de manera divergente. Es decir, si
se considera la dimensión horizontal se percibe una
menor fragmentación en el campo opositor, además
las tres fuerzas con representación parlamentaria tienen afinidad ideológica; un rasgo que no se repite
en la dimensión vertical de la distribución del poder
político porque existe una constelación de gobernadores y alcaldes opositores que tienen diversas filiaciones y posturas respecto al MAS.
Sin duda, la amenaza externa provocada por la
desaceleración económica internacional, la estabilidad política asentada en la mayoría calificada parlamentaria que detenta el MAS y la dispersión de
fuerzas en el campo opositor son los elementos que
caracterizan el “proceso de cambio” después de una
década de vigencia.
ESTADO PLURINACIONAL Y DEMOCRACIA INTERCULTURAL EN BOLIVIA 9
Cuadro 1
Elecciones Generales 2005
Agrupación política Votos %
Representación parlamentaria
Diputados Senadores
Movimiento al Socialismo MAS 1.544.374 53,74% 72 12
Poder Democrático Social PODEMOS 821.745 28,59% 43 13
Unidad Nacional UN 224.090 7,79% 8 1
Movimiento Nacionalista Revolucionario MNR 185.859 6,47% 7 1
Otras agrupaciones 97.733 3,40% - -
Inscritos 3.671.152
Votos válidos 3.102.417 84,5% 130 27
Fuente: Elaboración propia con datos del Tribunal Supremo Electoral.
Cuadro 2
Elecciones Generales 2009
Agrupación política Votos %
Representación parlamentaria
Diputados Senadores
Movimiento al Socialismo MAS 2.943.209 64,22% 88 26
Convergencia Nacional CN 1.212.795 26,46% 37 10
Unidad Nacional UN 258.971 5,65% 3 -
Alianza Social AS 106.027 2,31% 2 -
Otras fuerzas 97.733 1,35% - -
Inscritos 5,088,924
Votos válidos 4,582,785 90% 130 36
Fuente: Elaboración propia con datos del Tribunal Supremo Electoral.
10 REVISTA BRASILEIRA DE CIÊNCIAS SOCIAIS - VOL. 32 N° 94
Cuadro 3
Elecciones Generales 2014
Agrupación política Votos %
Representación Parlamentaria
Diputados Senadores
Movimiento al Socialismo MAS 3.053.846 61,04% 86 25
Unidad Demócrata UD
(Alianza entre UN y Demócratas) 1.225,095 24,49% 33 9
Partido Demócrata Cristiano PDC 453.647 9,07% 11 2
Movimiento Sin Miedo MSM 135.885 2,72% - -
Partido Verde de Bolivia PVB 134.792 2,69% - -
Inscritos 5,973.901
Votos válidos 5,003.265 84% 130 36
Fuente: Elaboración propia con datos del Tribunal Supremo Electoral.
Cuadro 4
División vertical de Poderes
Evolución del Voto a Favor del MAS (2005-2016)
Comicios electorales o referendos
Votos por
la opción
favorable al
MAS
Votos válidos Porcentaje
Elecciones generales 2005 1.544.374 2.873.801 53,7%
Elecciones alcaldes 2005 942.913 2860216 33,0%
Referendo revocatorio 2008. Votos para ratificar a Evo Morales y
Álvaro García 2103872 3120909 67,4%
Referendo Constitucional 2009.Votos por el Sí 2.064.417 3.360.592 61,4%
Elecciones generales 2009. 2.851.996 4.462.411 63,9%
Elecciones subnacionales 2010 1870652 3.734.157 50,1%
Elecciones generales 2014 3057618 5011388 61,0%
Elecciones subnacionales 2015 1.909.314 4.568.976 41,8%
Referendo constitucional 2016
Votos por el Sí. 2506562 5151610 48,7%
Todos los resultados fueron calculados en el ámbito nacional (sin voto en el exterior).
Fuente: elaboración propia con datos CNE y TSE.
ESTADO PLURINACIONAL Y DEMOCRACIA INTERCULTURAL EN BOLIVIA 11
Gráfico 1
Evolución del Voto a Favor del MAS (2005-2016)
1.000.000
0
Generales 2005
Elecciones departamentales 2005
Revocatorio 2008
Constitucional 2009
Generales 2009
Elecciones departamentales 2010
Generales 2014
Elecciones departamentales 2015
Referendo 2016
67,4%
63,9%
50,1%
61,4%
53,7%
33,0%
61,0%
41,8%
48,7%
6.000.000
5.000.000
4.000.000
3.000.000
2.000.000
Votos
0,0%
10,0%
20,0%
30,0%
40,0%
50,0%
60,0%
70,0%
80,0%
Porcentaje de votos a favor de la opción del MAS
Votos por la opción favorable al MAS Votos válidos Porcentaje
Fuente: elaboración propia con datos CNE y TSE
Notas
1 Son siete diputados y corresponden a los pueblos
indígenas de tierras bajas que son considerados “minoritarios”. Por eso se eligen en circunscripciones especiales que no tienen como requisito la continuidad
territorial.
2 Otro elemento destacado de la democracia boliviana
es la creciente participación política de las mujeres.
En 2009, con la vigencia de la nueva Constitución, la
presencia de mujeres en la Asamblea Legislativa, en las
elecciones de 2014, alcanzó a 50% en el Senado y a
50,7% en la cámara de Diputados. De esta manera se
cumple la norma constitucional que establece la paridad y alternancia de género entre mujeres y hombres.
3 La Confederación Sindical Única de Trabajadores
Campesinos de Bolivia, creada en 1979, es la máxima
entidad campesina con organizaciones departamentales, regionales, provinciales, centrales, subcentrales y
sindicatos en todo el territorio.
4 La Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia está constituida por 24 federaciones
regionales y departamentales que representan a más
de un millón de miembros. También están afiliados
comerciantes y algunas organizaciones son exclusivamente de mujeres. El término “comunidades interculturales” sustituye al de “colonizadores” y pretende dar
cuenta de su identidad indígena y campesina.
5 La Confederación Nacional de Mujeres Campesinas
Indígenas Originarias de Bolivia Bartolina Sisa se fundó en 1980 y es una organización con presencia nacional que conjuga la identidad indígena y de género.
Sus dirigentes han presidido la Asamblea Constituyente y ocupan cargos de dirección en el MAS.
6 El Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyo (Conamaq) se creó en la región andina en 1997
y agrupa a las comunidades aymaras y quechuas que
constituyen una mayoría poblacional.
7 La Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia
(Cidob) representa a los indígenas de tierras bajas y,
desde fines de los años ochenta, agrupa alrededor de
treinta pueblos de escasa población y que habitan en
los llanos y la amazonia.
8 Giovanni Sartori, Partidos y sistema de partidos, Alianza Universidad, Madrid, 1992, p. 249.
9 Adam Przeworski, “Política y administración” en Po-
12 REVISTA BRASILEIRA DE CIÊNCIAS SOCIAIS - VOL. 32 N° 94
lítica y gestión pública, CLAD/FCE, Buenos Aires,
2004.
10 Las denuncias de la Contraloría General del Estado
sobre casos de corrupción en el Fondo Indígena que
afectaron a varios dirigentes de las organizaciones
campesinas e indígenas vinculadas al MAS demuestran la utilización de metas generales para fines particulares e individuales.
ESTADO PLURINACIONAL Y DEMOCRACIA INTERCULTURAL EN BOLIVIA 13
PLURINATIONAL STATE AND
INTERCULTURAL DEMOCRACY
IN BOLIVIA
Fernando Mayorga
Keywords: Intercultural Democracy;
Plurinational State; Evo Morales; Change
Process; MAS.
In 2009, a new Political Constitution
came into effect which defines an unprecedented State model: the Plurinational
State. This model is characterized by the
juridic, economic, linguistic, cultural
and political pluralism based on the acknowledgment of the collective rights of
indigenous peoples. In its political side, it
express the acknowledgment of the communitarian democracy – systems of election and selection that follow indigenous
practices and customs – that is articulated
with the direct and participative democracy. The variable combination of rules
and institutions of these three kinds of
democracy configures the intercultural
democracy. This State model condenses
the political project of the Movimento
al Socialismo (Movement for Socialism –
MAS), a political party that has dominated the political scene in Bolivia for more
than a decade under the leadership of Evo
Morales, who won three consecutive elections: 2005, 2009, 2014. In this article,
we sketch the outlines of the political and
institutional configuration in effect since
the promulgation of the new Political
Constitution in 2009, and the characteristics of the political process – called
“process of change” - started by the end of
2005 with the first electoral victory of the
MAS, more than a decade ago.
ESTADO PLURINACIONAL E
DEMOCRACIA INTERCULTURAL
NA BOLÍVIA
Fernando Mayorga
Palavras-chaves: Democracia Intercultural; Estado Plurinacional; Evo Morales,
Processo de Mudança; Mas.
Em 2009, entrou em vigência uma nova
Constituição Política que define um modelo estatal inédito – Estado Plurinacional – que se caracteriza pelo pluralismo
jurídico, econômico, linguístico, cultural
e político a partir do reconhecimento dos
direitos coletivos dos povos indígenas.
Em sua faceta política, expressa-se no
reconhecimento da democracia comunitária – formas de eleição e seleção de
autoridades e representantes por meio
das práticas e costumes indígenas – que
se articula com a democracia representativa e a democracia direta e participativa.
A combinação variável de regulamentos e
instituições dessas três primeiras formas
de democracia configuram a democracia
intercultural. Esse modelo de Estado condensa o projeto político do Movimento
para o Socialismo (MAS), partido que
domina a cena política boliviana há mais
de uma década sob a liderança de Evo
Morales, eleito em três eleições consecutivas (2005, 2009, 2014). Neste trabalho
esboçamos os contornos do desenho político e institucional vigente desde a promulgação da nova constituição política
em 2009, e as características do processo
político – denominado “processo de mudança” - iniciado ao final de 2005 com
a primeira vitória eleitoral do MAS, há
mais de uma década.
ETAT PLURINATIONAL
ET DEMOCRATIE
INTERCULTURELLE EN BOLIVIE
Fernando Mayorga
Mots-clés: Démocratie interculturelle;
État plurinational; Evo Morales; Processus de changement; MAS
En 2009, une nouvelle Constitution Politique est entrée en vigueur en Bolivie. Elle
définit un modèle étatique inédit – celui
de l’État Plurinational – qui se caractérise
par le pluralisme juridique, économique,
linguistique, culturel et politique à partir
de la reconnaissance de droits collectifs
des peuples autochtones. Elle s’extériorise, du point de vue politique, par la
reconnaissance de la démocratie communautaire – des manières d’élection et
de sélection des autorités et des représentants par les usages et les coutumes des
peuples autochtones – qui s’articule avec
la démocratie représentative ainsi que la
démocratie directe et participative. La
combinaison variable des règles et des institutions de ces trois formes de démocratie représentent la démocratie interculturelle. Ce modèle d’État condense le projet
politique du Mouvement pour le Socialisme (Movimiento al Socialismo -MAS),
parti politique qui domine la scène politique depuis environ dix ans sous la
conduite d’Evo Morales, vainqueur de
trois élections consécutives : 2005, 2009
et 2014. Dans cet article, nous décrivons
les contours du dessein politique et institutionnel existant depuis la promulgation
de la nouvelle Constitution politique en
2009 et les caractéristiques du processus
politique, dénommé « processus de changement », qui a débuté fin 2005 avec la
première victoire électorale du MAS il y a
plus de dix ans.
14 REVISTA BRASILEIRA DE CIÊNCIAS SOCIAIS - VOL. 32 N° 94
ESTADO PLURINACIONAL Y
DEMOCRACIA INTERCULTURAL
EN BOLIVIA
Fernando Mayorga
Palavras-chaves: Democracia Intercultural; Estado Plurinacional; Evo Morales;
Proceso de Cambio; MAS.
En 2009 entró en vigencia una nueva
Constitución Política que define un modelo estatal inédito -Estado Plurinacional- que se caracteriza por el pluralismo
jurídico, económico, lingüístico, cultural
y político a partir del reconocimiento de
derechos colectivos a los pueblos indígenas. En su faceta política, se expresa en el
reconocimiento de la democracia comunitaria -formas de elección y selección de
autoridades y representantes por medio
de usos y costumbres indígenas- que se
articula con la democracia representativa
y la democracia directa y participativa. La
combinación variable de reglas e instituciones de estas tres formas de democracia configuran la democracia intercultural. Ese modelo de Estado condensa el
proyecto político del Movimiento al Socialismo (MAS), partido que domina la
escena política desde hace una década con
el liderazgo de Evo Morales, vencedor de
tres elecciones consecutivas: 2005, 2009
y 2014. En este trabajo esbozamos los
contornos del diseño político e institucional vigente desde la promulgación de la
nueva Constitución Política en 2009 y las
características del proceso político –denominado “proceso de cambio”– iniciado a
fines de 2005 con la primera victoria electoral del MAS hace más de una década.
FUENTE:
FERNANDO MAYORGA
(20-09-2017)