Una joven deportista y desafiante en sus años de colegio
Fue en 1992 cuando con su puño y letra la registró en el cuaderno de alumnos nuevos para que curse el primero básico: Geraldine Gabriela Zapata Montaño, proveniente de kínder Cochabamba, domiciliada en la calle Siles 908, sus padres, Grover (policía) y Neiva (ama de casa).
Traviesa, vanidosa, tierna y desafiante. Así la describe Paola Zapata a su hermana Gabriela, a la que quiere visitarla en la cárcel, ahora en el penal de Miraflores, y hacerle saber que a pesar de las diferencias ideológicas que tienen, está con ella en este difícil momento que está golpeando a su familia.
También recuerda que desde muy joven su hermana se mostró glamorosa, que le gustaba andar bien vestida, peinada y maquillada.
Gabriela estuvo en varios colegios y en algunos de ellos hacía “travesuras” que causaban dolores de cabeza a profesores y compañeras. Paola recuerda que una vez su hermana, junto a otras alumnas, cortó el cable del timbre del colegio y que eso malhumoró al cuerpo de docentes. “Pero también se fue ganando la fama de líder y desafiante”, reconoce.
Su paso por el colegio
EL DEBER llegó hasta el colegio Italo-Boliviano, donde Gabriela aprendió a leer y escribir. Rosa Mari Flores de Canedo trabajó como secretaria en ese centro educativo durante 44 años.
Fue en 1992 cuando con su puño y letra la registró en el cuaderno de alumnos nuevos para que curse el primero básico: Geraldine Gabriela Zapata Montaño, proveniente de kínder Cochabamba, domiciliada en la calle Siles 908, sus padres, Grover (policía) y Neiva (ama de casa).
En 1993 la registró para que curse el segundo básico, con los mismos datos. “Esta es mi letra. No me daba cuenta que estuvo aquí. No me puedo recordar de ella cómo era, pero algo me decía que era nombre conocido”, relató Rosa Mari, mientras sostenía en sus manos el libro de inscritos.
Paola, que según los registros también estudió en este colegio, dice que otra fase importante en la vida de su hermana era que tenía fama de ser solidaria porque a sus amigas les daba su tiempo y consejos cuando se lo pedían. “Sus compañeras la buscaban”, relata, mientras desempolva otra nostalgia: “Gabriela era deportista, practicaba atletismo, era disciplinada, rigurosa en sus entrenamientos y llegó a ganar varias medallas”
FUENTE:
EL DEBER
(28-03-2016)