Ramiro Orías, el abogado que propuso demandar a Chile

Cuando desarrolló la hipótesis como consultor del Ministerio de Relaciones Exteriores prácticamente nadie le daba crédito: Bolivia podía llevar a Chile en los estrados internacionales para reclamar una salida al océano Pacífico, sin tocar el Tratado de 1904 y sólo con los compromisos que ese país había asumido a lo largo de los años, en respuesta a las gestiones que llevaron a cabo los diferentes gobiernos bolivianos, pues la demanda marítima boliviana se mantuvo siempre como una política de Estado.
Cuando desarrolló la hipótesis como consultor del Ministerio de Relaciones Exteriores prácticamente nadie le daba crédito: Bolivia podía llevar a Chile en los estrados internacionales para reclamar una salida al océano Pacífico, sin tocar el Tratado de 1904 y sólo con los compromisos que ese país había asumido a lo largo de los años, en respuesta a las gestiones que llevaron a cabo los diferentes gobiernos bolivianos, pues la demanda marítima boliviana se mantuvo siempre como una política de Estado. El abogado Ramiro Orías planteó entonces una nueva negociación jurídica internacional con Chile para acordar una salida libre y soberana al Pacífico, tal como ese país había ofrecido formalmente en 1895, 1920, 1923, 1926, 1950, 1953, 1961, 1975 y 1987. Hoy, 15 años después de haber planteado su tesis, este experto en derecho internacional y derechos humanos expresa su satisfacción porque el actual Gobierno se basara en su trabajo para elaborar la demanda contra Chile, que se presentó en abril de 2013 ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, la misma que el 24 de septiembre de este año declaró que era competente para tratar la demanda boliviana contra Chile. \"Siento una enorme alegría y la satisfacción del deber cumplido con el país. Sólo la acumulación de energías, saberes y esfuerzos en torno a un objetivo común permitirán a Bolivia avanzar en nuestra reintegración marítima al océano Pacífico”, expresa Orías, que nació en Cochabamba en 1965. Página Siete conversó con este jurista, que actualmente se desenvuelve como Profesional Fellow en el Centro de Derechos Humanos del Washington College of Law AU, en Estados Unidos. ¿En qué circunstancias comienza a plantearse la posibilidad de llevar a Chile a los estrados internacionales por la demanda marítima boliviana sin considerar el Tratado de 1904? Como abogado internacionalista, el estudio de las relaciones entre Chile y Bolivia fueron desde siempre el centro de mis preocupaciones académicas. Siempre me llamó la atención el carácter cíclico que caracterizó la relación bilateral: entre momentos de acercamiento y diálogo, seguidos de largos periodos de confrontación. Como dijera el embajador Franco Guachalla: \"Entre ofrecimientos y retractaciones”. En esa circunstancia, Chile solía repetir que Bolivia no tiene derechos sino sólo aspiraciones (de una salida al Pacífico) porque el Tratado de 1904, firmado entre ambos países, es intangible. Por nuestra parte, la historiografía boliviana se concentraba en que ese tratado, impuesto por una guerra, era injusto y, por tanto, debía ser modificado. En ese contexto, había que formular una ruta que, por una parte, eludiera la discusión sobre la vigencia del tratado y demuestre que Bolivia tiene derechos amparados bajo el Derecho Internacional, exigibles jurídicamente. La tarea no era fácil, ya que la jurisprudencia internacional, en casos similares y anteriores, mostraba consistentemente que los tratados que fijan fronteras son a perpetuidad. Ese enfoque blindaba legalmente nuestro reclamo, que está orientado a que la CIJ reconozca y declare que Chile está obligado a negociar de buena fe hasta lograr un resultado: una salida al mar para Bolivia, lo que será una cuña a ese juego cíclico que hemos vivido los dos países. ¿Cómo trabajó su hipótesis? En la búsqueda de ese pasaje jurídico encontré la Teoría de los Actos Unilaterales de los Estados, como fuente emergente del Derecho Internacional Público, específicamente la jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia en relación con la promesa internacional, que permite iluminar esta nueva ruta para el reclamo marítimo. ¿Cuáles fueron las reacciones ese entonces ? En ese momento (en 2000) la propuesta era una suerte de antítesis a la visión dominante que planteaba la nulidad del Tratado de 1904, por la que no causó mucho entusiasmo. Es importante contextualizar que, en ese momento, entre Bolivia y Chile había un diálogo bilateral muy avanzado y al más alto nivel político, y se exploraba la posibilidad de tener un puerto en Patillos. Las circunstancias cambiaron cuando el presidente Evo Morales (en 2012) anunció que acudiría a los tribunales internacionales en respuesta al presidente Piñera, quien dictó que Chile no tenía nada pendiente con Bolivia, cerrando así toda opción de diálogo marítimo. ¿Dónde publicó su propuesta? La propuesta tuvo un desarrollo progresivo en cuatro trabajos publicados en revistas especializadas patrocinadas por instituciones académicas nacionales e internacionales: la primera publicación se dio en 2000, con la Unidad de Análisis de Política Exterior de la Cancillería de Bolivia; en 2004 se hizo la segunda publicación con la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales ; en 2010 con el Instituto de Estudios Internacionales de Cochabamba y en 2014 con la Universidad Complutense de Madrid. ¿Trabajó la propuesta solo? En 2000, en el marco de mis labores como consultor de Udapex, presenté la primera versión de la propuesta, que era una contribución más al acervo de estudios que se tiene en Bolivia sobre la demanda marítima. El trabajo estaba destinado para el uso de la Cancillería. Es de mi autoría y me place que finalmente la hipótesis planteada, entre todos los escenarios revisados, haya sido la seguida por el equipo de abogados internacionales que asesoran hoy al Gobierno boliviano. ¿Fue consultado para la preparación de la demanda contra Chile ? Desde 2006 ya no colaboro profesionalmente con el Ministerio de Relaciones Exteriores y no conozco la gestión interna de este proceso (la demanda de Bolivia contra Chile). ¿Cómo se siente al ver que su tesis se materializó? Una enorme alegría y la satisfacción del deber cumplido con el país. Sólo la acumulación de energías, saberes y esfuerzos en torno a un objetivo común permitirán a Bolivia avanzar en nuestra reintegración marítima al océano Pacífico. HOJA DE VIDA Formación Abogado, magíster en estudios internacionales, especialista en derecho internacional, derechos humanos y acceso a la justicia. Experiencia laboral Docente de la Academia Diplomática y profesor universitario. Fue secretario general de la Presidencia y director de la Fundación Construir.
FUENTE: PAGINA 7             (14-10-2015)