El TSE necesita datos del censo para 7 tareas de las elecciones presidenciales

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) necesita los resultados generales del Censo de Población y Vivienda, hasta diciembre de este año, para encarar siete tareas indispensables rumbo a las elecciones presidenciales de 2025; caso contrario, el tiempo no alcanzará, aseguró el vocal Tahuichi Tahuichi Quispe.
Las tareas urgentes son la redistribución de escaños, la reconfiguración de las circunscripciones, la convocatoria a las elecciones presidenciales en primera vuelta, la realización de las mismas, la organización de las elecciones en segunda vuelta, la entrega de credenciales a las nuevas autoridades y su posesión. Desde el Instituto Nacional de Estadística (INE), aseguraron que los datos de población estarán disponibles hasta fines de agosto; aunque expertos prevén que debería ser antes. Tahuichi Tahuichi Quispe señaló que, para llevar a cabo las elecciones presidenciales en 2025, hay dos requisitos indispensables que debe cumplir el INE. Tahuichi Quispe precisó que el primer requisito es contar con datos de población a nivel nacional y departamental, hasta el 20 de septiembre de este año, “porque con esa información vamos a redefinir los escaños, vamos a definir en qué departamentos habrá más o menos”. El segundo requisito es contar, hasta el 20 de diciembre, con datos de la cantidad de población, pero desglosado a detalle; en el área rural se necesita la cantidad de población por comunidad y localidad y, en el área urbana, urge un desglose por manzanos. “Con estos datos se podrá redibujar las circunscripciones”, indicó. Este trabajo técnico demandará cuatro meses, hasta abril de 2025. De esta manera, el TSE podrá lanzar en abril la convocatoria a la primera vuelta de las elecciones presidenciales que se realizarían en agosto de 2025 y la segunda sería en octubre, “porque se requiere 60 días”. Con esos datos se entregarían las credenciales al futuro presidente y vicepresidente de Bolivia, a fines de octubre, y el 8 noviembre sería la posesión de las nuevas autoridades nacionales. Sobre el tema, el director ejecutivo del INE, Humberto Arandia, aseguró que los resultados del censo se entregarán el 30 de agosto. Destacó que, en cinco meses, se tendrán listos los resultados respecto a la cantidad de habitantes por región, gracias a la tecnología que se aplicará en el empadronamiento; además, el escaneo digital facilitará la lectura de los datos de la boleta censal. “Estamos empleando una metodología de escaneo totalmente digitalizada para cumplir lo que estipulan las normas vigentes”, explicó. La boleta censal La boleta censal tiene 59 preguntas, 10 más que en 2012, y contempla datos relacionados a vivienda, empleo, migración, mortalidad infantil, maternidad, discapacidad, impacto de la Covid, entre otros. El censo, a realizarse el 23 de marzo de 2024, proporcionará datos estadísticos actualizados sobre las características demográficas, sociales y económicas, información que permitirá evaluar, ajustar y diseñar las políticas públicas y planes sectoriales y territoriales integrales de desarrollo. La exdirectora del INE de Cochabamba, Teresa Polo, señaló que los datos censales son muy necesarios para la planificación del desarrollo económico y social del país desde instancias municipales, departamentales y nacionales. Polo explicó que los usuarios de los datos censales son el Gobierno, porque tiene que planificar el desarrollo político y social. También son usuarios importantes las gobernaciones y alcaldías para el desarrollo local, “porque vamos a saber cuántos somos y en qué grupos etarios nos dividimos y los planes y programas se harán de acuerdo con eso”. Explicó que la ventaja de los datos del censo es que corresponde a todo el universo y se pueden hacer proyecciones. Arandia invitó a la población a ser parte de este proceso histórico “para poder reformar Bolivia y encarar políticas públicas que beneficien a todos los bolivianos”.
FUENTE: LOS TIEMPOS             (15-01-2024)