García urge unidad y dice que un ‘mist’i’ no sustituirá a un indio

Luis Arce lamentó que el congreso haya despojado la sigla a los movimientos
Declarado dolido e indignado por las peleas internas en el Movimiento Al Socialismo (MAS), el exvicepresidente Álvaro García planteó la reconciliación partidaria a partir de una hoja de ruta. En una entrevista en el programa Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, el analista y militante del MAS propuso ayer ese mecanismo para evitar la “catástrofe” en las elecciones generales de 2025. Lo hizo, entendiendo —en su criterio— que ahora no hay ruptura definitiva en el MAS. ¿Cuándo se va a validar la ruptura? Cuando en 2025 haya dos candidaturas del MAS, esbozó García. Lea también: García dice que la crisis del MAS es impulsada por la existencia de dos liderazgos Álvaro García En su opinión, esa hoja de ruta “es muy simple”: Encargar una encuesta, por parte de ambos líderes, para determinar la mejor opción electoral del MAS. Que esa encuesta “muestre que, si separados se pierde, el siguiente paso sea la unidad”, sugirió el exvicepresidente. “Quizás separados se gana; el que está mejor en la encuesta hará lo suyo y su camino independiente”, comentó. Sin embargo, afirmó que, separados, el camino será la derrota en 2025, y que ambos deben tener la “obligatoriedad moral, histórica y política de la unificación”. García consideró que, una vez conocidos los resultados de esa encuesta, el siguiente paso será una hoja de ruta que defina “quién puede ser el candidato que reposicione al MAS”. Vicepresidente en casi 14 años de Morales, justificó su propuesta ante la hipótesis de que las crisis sociales son reversibles. Si bien es difícil, “confío que, ante la catástrofe de perder en 2025, hay —espero— un destello y una epifanía de pragmatismo que lleve a los líderes a juntarse”, auguró. Morales Sin embargo, se decantó por Morales, de quien destacó su condición indígena, y la misma esencia del MAS, en su criterio, basada en los movimientos sociales. Consideró que la crisis del MAS es alimentada por un “disputa de liderazgos personales”, en la que no hay diferencias ideológicas profundas. “Ese hecho histórico está siendo puesto a punto de este descalabro por intereses mezquinos. Me duele”, afirmó García, que identificó como epicentro a Morales y Arce. Reconoció, no obstante, que el conflicto interno es estructural. “¿Los indios van a seguir gobernando Bolivia?”, preguntó. “Con Luis, los indígenas no gobiernan. Puede haber indígenas, no pasa nada”, concluyó. Lamentó que el entorno y el mismo presidente Arce se atribuyan la representación de los movimientos sociales, de los que recordó que en 1990 se plantearon gobernarse entre sí. Puede haber intenciones políticas, “nunca hasta el nivel de sustituir a otro”. “Eso es una impostura”, dijo. En su criterio, Arce pretende sustituir un gobierno indígena. “No se trata de que los mist’is (criollos) sustituyan a los indios en la conducción del Estado”. El lunes, en el inicio del congreso del MAS en Lauca Ñ, en el Trópico de Cochabamba, Morales acusó a Arce de pretender boicotear el encuentro. Por su lado, el mandatario consideró que alejar a los movimientos sociales del congreso es un “atropello”. “En realidad, (los movimientos) hoy están siendo despojados de su propio instrumento político (el MAS). Hay un irrespeto a nuestras organizaciones sociales”, dijo Arce en el ampliado de emergencia de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarias de Bolivia (CSCIOB). García hizo un duro comentario al respecto. “Está bien que Evo y David (Choquehuanca) lo digan; pero que Luis lo diga es una impostura”, sentenció. No asistió, sin embargo, al congreso de Lauca Ñ, que terminó ayer, día antes de lo previsto.
FUENTE: LA RAZON             (05-10-2023)