Gobierno admite que la economía no está bien y urge aprobar los créditos

El Vice reconoció que nos quedamos “sin plata”, el Presidente criticó a la ALP por no aprobar leyes ni créditos. El ministro de Economía señaló a los impactos de la pandemia, inflación, alza de insumos y energéticos
Las reservas internacionales netas (RIN) pasaron a ser un secreto desde que el BCB dejó de publicar los informes en febrero y el Gobierno admitió ayer que el país está sorteando una “serie de dificultades” económicas desde la pandemia. Por ello, llamó a sus asambleístas a facilitar la aprobación de créditos externos, como la ley del oro. En medio de este panorama, The Economist advirtió que Bolivia está al borde del colapso. “La economía boliviana está sorteando una serie de dificultades que vinieron con la pandemia, el incremento de los energéticos el 2022 y este 2023 los países se preocupan por las altas tasas de interés”, dijo anoche el ministro de Economía, Marcelo Montenegro. La autoridad explicó que cuando suben las tasas de interés el precio de los bonos cae. “Hay que considerar que las fricciones políticas que se van generando en la misma Asamblea están imposibilitando hacer una rápida reconstrucción de la economía”, dijo. Por eso, expresó la preocupación del Ejecutivo para que “nuestros asambleístas entiendan que la reconstrucción de la economía va en beneficio de todos y les exhortamos a deponer actitudes de fricción innecesarias”. Para Montenegro, Bolivia está atravesando un momento “importante” en su reconstrucción y requiere de recursos y “de una liquidez que pueda provenir de este endeudamiento que ya está aprobado por la CAF, el BID y el BM. (...)”. Indicó que si hay asambleístas que están en contra de la aprobación de los créditos, están diciendo: “No a la reconstrucción de la economía y al modelo económico social comunitario productivo”. La anterior semana, en una entrevista con Cadena A, el presidente Luis Arce dijo que la economía boliviana está estable, por lo que no hay necesidad de tocar el tipo de cambio ni la subvención de los combustibles. Contrario a eso, el vicepresidente, David Choquehuanca, advirtió ayer que la crisis dejó sin recursos al país. “En el golpe, nos hemos quedado sin plata. Nos estamos prestando créditos, ustedes han debido escuchar, algunos (asambleístas) no quieren aprobar esos créditos. Estamos hablando y les vamos a informar quiénes son los que están bloqueando la aprobación de los créditos”, declaró. En Potosí, el presidente Arce también se refirió a las trabas en la ALP y sostuvo que hay “algunos” legisladores que no están aprobando leyes. Por ejemplo, para la construcción de una planta de zinc que prometió para esa región. “Ahora nos toca entrar a la fase de buscar financiamiento. Ahí necesitamos del apoyo del pueblo potosino porque, lamentablemente, hay algunos asambleístas que no nos están aprobando leyes. ¡Como si fuera un favor que me hacen a mí! Esa plata tiene que ser destinada a la construcción de esta planta de zinc, que favorece a nuestros hermanos”, dijo. Arce agregó que algunos sectores de su partido buscan la división. “Hay mucho interés por dividir a nuestras organizaciones, hay mucho interés porque no se avance en unificar”, advirtió. El MAS, pese a tener mayoría en la Asamblea, está dividido por dos corrientes: renovadores, que lidera Luis Arce, y radicales, que siguen al expresidente Evo Morales. Este último, en el aniversario del partido, lanzó duras críticas al Gobierno sobre el manejo de la economía. Montenegro aclaró que el Vicepresidente se refirió al “elevadísimo” nivel de recesión y el déficit fiscal cercano al 13% del 2020. “Esas son condiciones de partida donde no se cuenta con todos los recursos (...) Obviamente tuvimos que gastar recursos para dar energéticos, insumos a las industrias (...) Esta reconstrucción requiere recursos y a eso se refirió el Vice, que para seguir esta reconstrucción necesitamos estos recursos”. A finales de marzo, la Asamblea dejó en suspenso la aprobación del proyecto de Ley de Compra de Oro destinado al fortalecimiento de las RIN. La norma no pudo aprobarse ante el rechazo y observaciones de legisladores de oposición y del ala radical del MAS a la venta del oro que custodia el BCB. Además, el 8 de febrero fue el último reporte que emitió el BCB y da cuenta que las RIN ascendían a 3.538 millones de dólares, de las cuales 2.592 millones (73%) equivalían a oro. Según la norma actual, éstas sólo se pueden emplear previa autorización del Congreso y con la paralización del proyecto de ley del oro, éstas quedaron sin movimiento. Sin embargo, desde esa fecha el BCB no volvió a publicar más el dato de las RIN. En esta situación, el medio especializado The Economist dice que la economía boliviana está “al borde del colapso”. Indica que la escasez de dólares que se vive en el país es uno de los síntomas de la crisis que se avecina, así como la caída del valor de los bonos soberanos que el Estado colocó en los mercados financieros internacionales. The Economist hace un recuento de los factores que llevaron a Bolivia a su situación actual, como la nacionalización, el establecimiento de un tipo de cambio fijo, la caída de los precios internacionales de las materias primas y la incapacidad del Gobierno de realizar ajustes a sus políticas de subvención y gasto público. “Los expertos alabaron el milagro económico de Bolivia. Pero no era sostenible. El Gobierno gastó gran parte de las ganancias inesperadas del gas natural en subsidios a los combustibles, en empresas estatales ineficientes y en apuntalar el tipo de cambio. Estas políticas estatistas y populistas han inhibido la inversión”, señala. Sobre este reporte, Montenegro sostuvo varias reuniones con inversionistas en Washington, Estados Unidos. Ellos le manifestaron su preocupación por las “fricciones políticas” que generan “un ambiente de incertidumbre”. “Ante la explicación que dimos a los inversionistas y a esas calificadoras de riesgo, el precio del bono que estaba cayendo comenzó a tener una recuperación. Los inversionistas entendieron que el problema de la economía no es un problema económico como tal, sino a estas fricciones políticas que impiden que la economía siga avanzado”. Para Montenegro, si se destraban estos créditos y si se supera esta fricción política, “seguro que van a reflejarse en una mejor calificación, el precio del bono (soberano) va a permitir a la economía seguir en una senda de reconstrucción”.
FUENTE: PAGINA SIETE             (20-04-2023)