En serio, ¿la economía está bien y estable?
.
En serio, señor Presidente, ¿la economía está bien y estable como insistentemente dijo en su reciente entrevista televisiva? Luego de escucharlo durante aproximadamente hora y media en Cadena A, daría la impresión que las reservas internacionales no han caído a niveles históricos, que la gente no está buscando dólares desesperadamente, que el déficit fiscal no se está comiendo el presente y el futuro de los bolivianos, que las subvenciones no son un problema, que el gas sigue fluyendo como antes y que las arcas del tesoro están llenas.
También daría la impresión que la guerra en Ucrania y el gobierno interino, al que usted denomina “de facto”, son los únicos responsables de esta situación “transitoria” y que, en el concierto internacional, Bolivia debería estar agradecida por lo bien que está su economía.
Usted y cualquier boliviano medianamente informado saben que nada de eso es verdad y que existe incertidumbre respecto a la economía, incluso en aspectos macroeconómicos, habida cuenta que las proyecciones de crecimiento de los organismos internacionales están por los suelos en comparación al optimismo gubernamental. Usted ha señalado que, como siempre, decepcionará a esos organismos porque el crecimiento estará por encima de las predicciones.
La baja inflación es otro de los datos que le llenan de orgullo, sin embargo, la pregunta es hasta cuándo, pues hay que recordar que si no hay dólares suficientes para importar productos, el efecto inmediato puede ser el incremento de los precios de los productos.
Decir que la economía está bien y estable, pero al mismo tiempo negarse a responder un dato simple como es el nivel en el que se encuentran las reservas internacionales netas es una muestra de que tal afirmación no es verídica. El periodista Jorge Tejerina, quien tuvo la fortuna de entrevistarlo (fortuna decimos porque raras veces usted aparece en medios nacionales), tuvo que preguntarle tres veces “en cuánto están las reservas internacionales” y, cuando vio que el tema era ineludible, vagamente respondió que están por encima de los 3.000 millones de dólares, para luego desviar el tema indicando que todos los países bajaron sus reservas producto de la guerra.
Lo primero que hay que decir es que el dato es muy impreciso. Lo segundo es que si fueran 3.000 millones, entonces casi el 100% estarían en oro y, por tanto, no serían de libre disponibilidad. Y, tercero, que Bolivia ya hizo uso de sus derechos especiales de giro (DEG) ante el FMI por más de 400 millones de dólares, lo que significa que, restando los DEG y el oro, el nivel real de divisas puede ser cercano a cero.
Y a propósito, su interpelación a la Asamblea Legislativa para que apruebe la Ley del Oro es otro indicador de que las cosas no están bien ni estables en Bolivia, ni siquiera en el tema político porque, con ese ruego, ha desnudado su soledad política. La realidad es que es un Presidente sin bancada que lo respalde porque el jefe de su partido se ha convertido en su principal opositor. Y, nada indica que vaya a colgar los cachos, como usted le ha sugerido entre líneas.
Decir que no se va a mover el tipo de cambio ni la subvención a los combustibles es algo que seguramente la mayoría esperaba escuchar, sin embargo, le ha faltado explicar cómo lo va a lograr. ¿Va a reducir el déficit? ¿Va a acceder a un plan de salvataje? ¿Va a empezar a vender el litio este mismo año? ¿Va a hacer aparecer más gas para exportar? No basta con repetir que se va a apostar a la industrialización para la sustitución de importaciones porque esa meta no es reciente y no hay cuándo se conozcan los resultados.
Presidente, la gente estaba esperando una palabra suya para atenuar la incertidumbre que ha reinado en los últimos meses, sin embargo, lejos de transmitir certidumbre, su negacionismo ha aumentado las dudas respecto a la situación económica del país.
Daría la impresión que las reservas internacionales no han caído a niveles históricos, que la gente no está buscando dólares.
La realidad es que es un Presidente sin bancada que lo apoye porque el jefe de su partido se ha convertido en su principal opositor.
FUENTE:
PAGINA SIETE
(13-04-2023)