¿Quién pone freno a los avasalladores?

Una vez más, los avasalladores de tierras han sembrado violencia y muerte en la provincia Guarayos, dejando en evidencia que las autoridades no pueden (o no quieren) poner orden en esa zona, donde operan grupos armados.
Esta vez ocurrió en el predio Santagro, ubicado en el municipio de El Puente, donde Francisco Morales, de 44 años de edad, y Jorge Pérez, de 25, perdieron la vida por disparos de arma de fuego en un enfrentamiento registrado el miércoles. Además, hay al menos tres heridos, uno de ellos internado en terapia intensiva y otro con nueve perdigones en el cuerpo. No es la primera vez que los avasalladores protagonizan enfrentamientos en esta zona; en realidad, esa provincia es una de las más golpeadas por este problema, que tiene como principales protagonistas a los denominados interculturales, quienes actúan como lo hacen amparados en su militancia en el oficialismo. En febrero, este predio ya fue escenario de otras dos tomas por parte de los avasalladores, en una de las cuales les decomisaron escopetas, pistolas 9 milímetros y morteros de fabricación casera, lo que echa por tierra el argumento de sus dirigentes de que protagonizan tomas “pacíficas” por su necesidad de tierra productiva. Los avasalladores en realidad buscan preferentemente tierras productivas y ya trabajadas, sin importarles que se trate de territorios titulados y con propiedad legalmente establecida. En el caso de Santagro, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, ha denunciado que el enfrentamiento ocurrió en tierras fiscales, lo que significa que empresarios e interculturales actuaron como avasalladores. Eso sí, apuntó a los empresarios por las muertes. “Uno de los empresarios acarreó gente al lugar, grupos armados, grupos violentos, (que) dispararon sin discreción, sin pensar en la vida de los humanos que se encontraban en el lugar y, lamentablemente, tenemos un par de heridos que están hospitalizados y dos personas han perdido la vida”, dijo. No se refirió de la misma manera a los avasalladores interculturales, quienes agredieron y asaltaron a periodistas que realizaban cobertura en la zona. El más afectado fue el equipo de prensa de la Red Uno, al que amenazaron de muerte tras robarle una cámara filmadora y dos teléfonos celulares, además de pinchar las llantas del vehículo en el que se movilizaba. Claro, porque quieren mantener oculta su actividad delictiva, no quieren ser identificados como ocurrió en el caso de Las Londras, donde los periodistas lograron rescatar una filmación que registró su ataque armado. En todo caso, si la violencia de los avasalladores continúa en ascenso, la responsabilidad será del Gobierno, en particular del Ministerio de Gobierno, que es el responsable de la seguridad en el país. En el caso de Santagro, el ministro Eduardo del Castillo denunció que el enfrentamiento ocurrió en tierras fiscales.
FUENTE: PAGINA SIETE             (31-03-2023)