Chonchocoro, ¿máxima seguridad?

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Los últimos acontecimientos ocurridos en el penal de Chonchocoro han ratificado que ese recinto penitenciario está lejos de ser un lugar seguro. Por el contrario, sus paredes encierran una larga y oscura historia de muertes, abusos, descontrol y, últimamente, uso político. La historia del penal de “máxima seguridad” de Chonchocoro comienza el 27 de enero de 1992, durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada. Fue inaugurado tras una larga espera, con el anuncio de que albergaría a los reclusos más peligrosos del país. Su ubicación, a 36 kilómetros de La Paz, en una gélida meseta andina que se encuentra a 4.000 metros de altura y alejada de los centros urbanos, había sido elegida justamente para garantizar que no haya fugas, como la que la anterior semana protagonizó el peligroso sicario brasileño Felipe Edvaldo Menezez, recapturado a las pocas horas junto a sus cómplices. Ciertamente Chonchocoro no tiene un frondoso historial de fugas, como San Pedro, en La Paz, o Palmasola, en Santa Cruz, por ejemplo, pero está muy lejos de ser un penal seguro, en especial para quienes llegan a ocupar sus celdas. No solamente porque, como dejó en evidencia el caso Menezez, no garantiza que los reos de alta peligrosidad no escapen, sino porque además dentro de sus paredes se cometen innumerables delitos y abusos. En sus años de existencia, Chonchocoro contabiliza más de una veintena de muertos. Uno de los últimos fue el joven Cristofer Quispe, detenido por el delito de robo, quien fue hallado sin vida el domingo 17 de octubre de 2021 en una celda de castigo ubicada al lado del denominado sector E. Luego se supo que había sido golpeado y torturado dentro de un viejo bus que desde 2019 funcionaba como celda de tortura y que se encontraba ubicado en el perímetro de ingreso al penal. El Ministerio Público activó investigaciones sobre tres policías y cuatro reos y el bus fue retirado del lugar, pero hasta hoy no se identificó a los responsables de ese crimen. El exdirector de Régimen Penitenciario Ramiro Llanos, en su libro Economía del Encarcelamiento, revela que entre 1993 y 2018 fallecieron 23 reos en ese penal, cinco por supuestos suicidios, cuatro asesinados, dos baleados, siete apuñalados, dos acribillados, un degollado, un ahorcado y un estrangulado. Uno de ellos fue Franz Reynaldo Gonzales Gonzales, alias Vinchita, quien apareció muerto el 27 de julio de 2012 con 115 puñaladas en el cuerpo. El 20 de junio de 2018 también fue asesinado a puñaladas Víctor Hugo Escóbar Orellana, más conocido como Oti. Ambos habían llegado a ese penal desde Palmasola. Preocupante historial que muestra el grado de inseguridad que existe en el penal de “máxima seguridad”, donde ahora se denunció, además, la instalación de una cámara espía en la celda del gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, lo que implicaría una nueva violación de los derechos fundamentales. Ello, sin tomar en cuenta que Camacho cumple una detención preventiva de cuatro meses en un penal que reúne a los delincuentes más peligrosos del país, lo que revela, además, que esta penitenciaría ahora es utilizada políticamente. ¿Cómo hablar de “máxima seguridad” con estos antecedentes? Chonchocoro, como señalan algunos exfuncionarios de ese penal, resultó ser una condena a pena de muerte para algunos reclusos, aun cuando esa pena no existe en el país. Y ahora hasta un detenido preventivo se encuentra en riesgo de correr esa suerte, porque las autoridades no han sabido cumplir con los principales objetivos con los que fue creado: la máxima seguridad y el uso de sus celdas para privar de libertad a los delincuentes más peligrosos del país. Y habrá que decir que la responsabilidad de ello es única y exclusivamente de las autoridades del Gobierno central y de la Policía Boliviana. En sus años de existencia, Chonchocoro suma más de una veintena de muertos. Uno de los últimos fue Cristofer Quispe. Y habrá que decir que la responsabilidad de ello es única y exclusivamente de las autoridades del Gobierno y de la Policía.
FUENTE: PAGINA SIETE             (06-02-2023)