Bolivia entierra el sueño de ser una potencia gasífera

En 2022 las importaciones de combustibles superaron a las exportaciones de gas y Bolivia dejó atrás el sueño de ser una potencia gasífera y, por el contrario, corre el riesgo de depender más del exterior en los próximos años para abastecerse, si no invierte en exploración y aumenta reservas con un cambio de política en el sector.
En 2014 Bolivia alcanzó una producción de gas de 61,3 millones de metros cúbicos día (MMmcd); en los siguientes años continuó la declinación, para llegar a noviembre de 2022 con un promedio de 39,04 MMmcd, según datos del Centro de Monitoreo y Fiscalización de Hidrocarburos de la Gobernación de Santa Cruz. Desde esa entidad alertan que si no hay nuevas reservas, en unos cinco años los 40 MMmcd que se producen hoy disminuirán a 25 MMmcd y con eso se debe cubrir 15 MMmcd de la demanda interna y sólo quedará 10 MMmcd para exportar, con el riesgo de tener que importar gas.
FUENTE: EL POTOSI             (03-01-2023)