Qué nos envidian y qué envidiamos
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Que la inflación esté controlada o reprimida debido a las subvenciones aplicadas a los combustibles y a los alimentos, y por la congelación del tipo de cambio respecto al dólar es uno de los motivos, según el Gobierno, de la envidia en la región respecto a Bolivia.
En un acto de YPFB, el presidente Luis Arce destacó que Bolivia será el segundo país del mundo, después de China, con la menor inflación, tras registrar la cifra acumulada a noviembre de un 3%.
“Somos la envidia de muchos países que están enfrentando inflaciones. Aquí nomás en América Latina países que tienen cerca del 70% de inflación anual”, agregó Arce, sin especificar el país al que se refería.
Además, el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, destacó la baja cifra boliviana comparada con la inflación a once meses de Chile (13,3%), de Colombia (12,5%), Uruguay (8,5%), Paraguay (8,4%) y Brasil (5,9%).
Al parecer, por razones ideológicas, el Gobierno elude la comparación con sus homólogos de izquierda en Venezuela, cuya inflación llegó al 195,7%, y la de Argentina, a 85%, como producto de las políticas aplicadas. Si hay envidia con Bolivia, debe provenir sobre todo de esas naciones.
La simplificación comparativa elevando la cifra de la inflación boliviana a un récord planetario tiene el propósito político de mostrar que Arce lo hace mejor que todos; pero, ya que estamos en esa lógica, podemos preguntarnos qué debería envidiar Bolivia de otros países.
De entrada, el tamaño de su economía, ya que su Producto Interior Bruto ronda en términos nominales los 40.000 millones de dólares; cuando el de Chile es de 317.000 millones de dólares; y el de Perú, 223.000 millones de dólares, según organismos internacionales.
También podría envidiar la inversión extranjera directa recibida en 2021 por Colombia, de 9.727 millones de dólares, o la de Uruguay, de 7.455 millones de dólares, según datos reflejados en un reciente informe de la Cepal.
Y entre las cosas que Bolivia no está despertando la envidia de nadie están el déficit fiscal, la elevada subvención a los combustibles, el nivel bajo de las reservas internacionales, los altos niveles de informalidad en la economía, por sólo citar algunos de los indicadores que son motivos de preocupación nacional.
Visto así, Arce tiene responsabilidades sobre la inflación baja, con todas las alertas sobre los riesgos de las subvenciones y el tipo de cambio congelado, pero también de otras áreas en las que el país sufre rezagos tomando en cuenta que manejó la economía desde que era ministro de Evo Morales.
FUENTE:
PAGINA SIETE
(27-12-2022)