El PGE 2023 y el crecimiento

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Recientemente, algunos “analistas” se manifestaron sobre el Presupuesto General del Estado (PGE) 2023, quienes, más allá de hacer un análisis crítico constructivo, emulan a pésimos críticos cinematográficos, señalando al PGE como el presupuesto del horror y el reflejo de las macabras intenciones del Gobierno. La ciudadanía debe considerar que el PGE no se concentra como el reflejo del Gobierno, ya que el PGE sirve de herramienta para conocer los ingresos y gastos de todas las entidades públicas (ministerios, empresas públicas, municipios, gobernaciones, universidades públicas, entidades descentralizadas, entre otros), por lo tanto, representa los objetivos de distintas entidades públicas para satisfacer las múltiples necesidades de la población boliviana (en salud, educación, infraestructura, seguridad ciudadana, defensa nacional, medioambiente, carreteras, etc.). Entre otras mentiras que expusieron está la cifra de la inversión pública ¿$us 5.600 millones? y que la misma se concentra en las empresas públicas. Déjenme decirles que, por lo contrario, el PGE 2023 proyecta un monto de $us 4.006 millones para la inversión pública, donde el 42% se destina al sector productivo (para proyectos en el ámbito agropecuario, industria, hidrocarburos, turismo, minería y energía); el 26% en el sector social (para educación, salud, saneamiento básico, cultura y otros); 24% en infraestructura (recursos hídricos, carreteras, entre otros) y un 9% en el multisectorial. La inversión pública no se concentra en las empresas públicas, el monto total de la misma es la suma de los recursos destinados y proyectados por universidades públicas, municipios, gobernaciones, entidades descentralizadas, ministerios, empresas bajo tuición de las gobernaciones y municipios, por último, las empresas dependientes del Gobierno. Y los recursos que utilizan (las empresas públicas, entre otras), destinados para la inversión, provienen de sus ingresos de operación. Y los mencionados “analistas” señalaban que la inversión pública se concentraba en 70 empresas públicas, dato totalmente erróneo por lo descrito anteriormente, o quizás utilizan o en sus manos está un PGE producto de un viaje a dimensiones astrales. El PGE, bajo el Modelo Económico, Social Comunitario y Productivo (MESCP), ha permitido a Bolivia alcanzar y consolidar una certidumbre económica y grandes avances en materia económica y social; producto de ello se mantuvo un nivel de inflación baja y estable, que es fundamental para la reconstrucción de la economía boliviana y que conlleva al proceso de industrialización con sustitución de importaciones. Por consiguiente, también tiene una importante implicación en términos de mejorar la calidad de vida de la población, razón por la cual el PGE 2023 destina un presupuesto para la salud equivalente al 10,1% y para la educación, del 10,8%. Sin olvidar las políticas sociales con la redistribución de excedentes, que prioriza y garantiza recursos para los bonos Juancito Pinto y Juana Azurduy, Renta Dignidad, Bono para Personas con Discapacidad y el Subsidio Universal Prenatal por la Vida, subsidios y subvenciones en hidrocarburos, alimentos y de servicios básicos. En consecuencia, el PGE 2023, en el marco del MECSP, es producto del diseño de políticas económicas que conllevó a la economía por la senda del crecimiento y del desarrollo, lo que ha permitido alcanzar buenos resultados en diferentes sectores de la economía y regiones del país. Y, a través de la inversión pública, como uno de los principales actores, permitirá impulsar el aparato productivo de la economía en los sectores estratégicos, como ser en hidrocarburos, minería y agropecuaria, asignando recursos a objeto de expandir la frontera de producción agropecuaria, dinamizando el mercado interno y fomentando el crecimiento económico.
FUENTE: LA RAZÓN             (12-12-2022)