Prolongar la agonía

Alargar el paro de manera indefinida no significa nada más que alargar la agonía de una dirigencia que cada vez se encuentra más alejada de sus bases.
La dirigencia cívica cruceña ha determinado mantener su paro indefinido porque parece no encontrar la forma de salir de este entuerto sin ocasionarse un mayor daño, como organización, del que ya se ha causado con su errática actitud durante la demanda de Censo en 2023 contra toda opinión técnica. No logró obtener bajo presión que el Gobierno dejara de lado su decisión de llevar adelante un censo técnico y con consenso que garantice sus resultados en beneficio de todo el país. La determinación gubernamental, decreto de por medio, de establecer la realización del Censo en marzo de 2024, que fue precisamente una recomendación de la última mesa técnica, fue de inmediato apoyada y respaldada por varias organizaciones y gobiernos subnacionales y municipales de todo el país. Su cabildo dominical, a decir de su presidente Calvo, aceptó la fecha determinada por el Gobierno y para salir del paso dijo que habían obtenido lo que buscaban, recibir recursos en 2024, tal como lo confirmó el Gobierno y, aunque plantearon otras nuevas demandas, la central de su movilización, si creemos en su buena fe, había sido atendida y habían salido triunfadores. Sin embargo, la pugna interna en su dirigencia hizo que a las pocas horas empezaran a contradecirse y no volver a hablar del Censo en 2023, de la necesidad de una ley y de otros temas que nada tienen que ver con la realización del Censo. Como no pudieron sacarle al Gobierno lo que buscaban, Censo 2023, que hubiese servido de bandera para sus futuras movilizaciones, apuntaron sus presiones hacia los otros órganos del Estado, al Legislativo, al Judicial y al Electoral, buscando simplemente una salida honrosa, si fuera posible, para cubrir todo el daño que le causaron a su propio pueblo. Al Judicial le exigieron liberar a todos los detenidos como consecuencia de los actos vandálicos y de violencia que se produjeron durante los días de paro en varias zonas de la capital oriental. El presidente del Tribunal Supremo fue claro al señalar que este Órgano no basaba sus decisiones en resoluciones de cabildos, advertencias o conminatorias. El Electoral anunció, aunque no de manera oficial, que el proceso de reasignación de escaños tiene plazos y condiciones que deben observarse y que no se puede responder al acalorado pedido de los dirigentes de una región solo para que estos justifiquen sus movilizaciones. La Asamblea Legislativa recibió los proyectos elaborados por el oficialismo y la oposición, pero como corresponde los derivó a las comisiones, donde se debe iniciar el debate como atañe a toda iniciativa legislativa; tampoco acá se puede ni debe evitar el debate, puesto que los representantes legislativos no pueden ser objeto de presiones ni chantajes, ya que deben responder a sus mandantes por encima de cualquier otra consideración. En ese marco, a no ser que las intenciones sean otras, alargar el paro de manera indefinida no significa nada más que alargar la agonía de una dirigencia que cada vez se encuentra más alejada de sus bases y del interés del pueblo que dicen representar.
FUENTE: AHORA EL PUEBLO             (17-11-2022)