Hablemos claro de salarios y personal en las empresas publicas
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Recientemente se publicó una noticia que intenta reflejar una supuesta tendencia creciente en el gasto salarial de las empresas públicas, sin considerar elementos muy importantes en cualquier análisis de eficiencia. De acuerdo a esta publicación de prensa, el gasto salarial de 10 firmas creadas por el Gobierno sufrió un incremento de aproximadamente 81 millones de bolivianos. Resulta, en un inicio, un dato que llama la atención e invita a la reflexión en torno al tema de las Empresas Públicas bolivianas, su papel en la actualidad y el aporte de éstas al país.
El informe de prensa se centra en el análisis de tres empresas públicas; Mi Teleférico, la aereolínea BOA y la Gestora Pública, donde se informa que se habría producido un incremento desmedido en los salarios que pagan; sin embargo, corresponde ir analizando cada caso en particular.
Mi Teleférico, en cinco años habría doblado el pago en salarios; sin embargo, se incurre en una imprecisión en relación a implementación de las líneas del Teleférico, puesto que de acuerdo a la información publicada en la Memoria Anual de dicha Empresa, hasta el año 2014 se implementaron las líneas Roja, Amarilla y Verde; y hasta el año 2019 fueron ingresando las líneas Naranja, Azul, Blanca, Celeste, Morada, Café y Plateada, con lo que resulta natural el incremento en personal y consecuentemente en salarios. Puesto que, por la estructura de esta importante obra, resulta poco posible que un mismo empleado pueda atender más de una línea al mismo tiempo.
Por otra parte, no debe dejarse de lado el aporte que hace esta inversión estatal en favor de la ciudad de La Paz, otorgándole una característica especial adicional, que al mismo tiempo ofrece una alternativa muy conveniente y viable en los momentos de convulsión social, como los vividos en los últimos días.
En relación a BOA, la publicación parece omitir deliberadamente elementos tales como el monto que corresponde al personal operativo y administrativo, lo cual es importante para determinar si la aerolínea está gastando dinero en secretarias o mensajeros, o en su defecto se encuentra invirtiendo en personal altamente capacitado como demanda la especialidad del mercado aeronáutico. La política salarial en la aerolínea bandera boliviana, es latamente orientada a la productividad, reflejando un pago por las horas de vuelo e instrucción, adicionales a un mínimo requerido, lo que resulta en una solución transparente y justa para poder equilibrar las condiciones de este personal especializado, frente a otras aerolíneas.
Finalmente, la Gestora Pública, en medio de todos los cuestionamientos surgidos en los últimos días, no deja de perder la cualidad de ser el vehículo principal de la reforma de pensiones, encarada a partir de la humanización de las rentas de vejez y la vigencia de un nuevo modelo de Estado. En este sentido, también resulta lógico que a medida que se acerca la entrada plena en funcionamiento de esta empresa pública, se vaya incorporando personal para la atención de los aproximadamente 200 mil jubilados a nivel nacional, debiéndose también contar con el hecho de que la Gestora debe actuar con cobertura a nivel nacional.
De este análisis, se concluye que, más allá del sesgo con el que se han expuesto los datos, resulta razonable el incremento del personal en las empresas cuestionadas en la publicación, que en un principio se acusaba como desmedido; también, es necesario fijar la mirada en el aporte de estas empresas, no sólo como soluciones estructurales, sino a través de su compromiso con el país mediante el cumplimiento de sus obligaciones fiscales y sociales; pareciera ser que se quiere polemizar sobre el rol de las empresas públicas, probablemente para hacerlas parecer ineficientes y evocar los tan temidos aires de privatización que tanto mal le hicieron al aparato productivo público, por eso es importante que el lector tenga a la mano toda la información, no sólo de cuánto se gasta, sino también de cuánto se produce, de cuánto se tributa o se aporta en regalías y políticas sociales.
Es importante
que el lector tenga a la mano toda la información, no sólo de cuánto se gasta, sino también de cuánto se
produce.
FUENTE:
PAGINA SIETE
(09-11-2022)