Corte Interamericana fija fecha para juicio al Estado de Bolivia por caso de violación a Brisa
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) fijó para el 29 y 30 de marzo el desarrollo del juicio contra el Estado boliviano en el caso de violación a Brisa, que se registró hace 20 años, informó ayer la Fundación Voces Libres.
Brisa A. fue violada y torturada repetidamente por un familiar adulto (primo) en 2002 en Bolivia y cuando buscó justicia y apoyo del Estado, el sistema judicial no solo le falló, sino que también violó sus derechos humanos internacionales de acceso a la justicia y una reparación integral, cimentando la cultura de la impunidad en el país.
La entonces adolescente de 16 años, hoy se convirtió en abogada, psicólogo infantil y defensora de los derechos humanos. Expone y deja en evidencia la cultura de la impunidad que existe en Bolivia, crea un cambio sistémico y lleva adelante su propio caso.
Son muy pocos los casos que conoce la Corte de diferentes países. Entre 2011 y 2021 hubo solo 22, cinco de ellos de Bolivia. Y es que llevar un caso ante éste órgano internacional se considera una medida de último recurso. El máximo tribunal de la región de protección a los derechos humanos tiene jurisdicción en 25 países y sus decisiones son vinculantes.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos presentó el caso ante la Corte el 17 de julio de 2020 y contiene un informe con las conclusiones y recomendaciones para el Estado boliviano.
El caso de Brisa va más allá de la vulneración de derechos de una sola persona. Ella es el rostro de cientos de miles de niñas, niños y adolescentes que sufren violencia sexual.
En Bolivia, 1 de cada 3 niñas y 1 de cada 4 niños experimentan violencia sexual antes de los 18 años.
Al llevar su caso ante la CIDH, la intención de Brisa es solicitar un cambio significativo y sostenible en las leyes y el sistema de justicia penal, la educación y la respuesta de Bolivia frente a la violencia sexual. Todo esto para evitar que se repita en otras personas la injusticia y revictimización que ella misma vivió.
Su calvario comenzó en Cochabamba cuando su primo, que llegó de Colombia, comenzó con los abusos y luego se fugó. Permaneció libre y nunca hubo un arresto o extradición. Hoy radica en EEUU y tiene familia.
El Estado está acusado por no actuar con la debida diligencia para prevenir, investigar y sancionar los delitos de violencia sexual contra adolescentes; facilitar y permitir que persista una cultura de impunidad, basada en los mitos alrededor de la violación, estereotipos de género y una aceptación cultural de la violencia sexual/incesto intrafamiliar; no brindar recursos judiciales efectivos y garantizar y respetarsus derechos.
Se concluye que se revictimizó a Brisa a través de la insensibilidad, la hostilidad y el escepticismo, demoras y errores e incompetencia de administradores de justicia.
FUENTE:
OPINIÓN
(25-03-2022)