La JIFE afirma que en Bolivia los traficantes de droga recurrieron al uso de avionetas
El organismo internacional afirma que las rutas aéreas y marítimas para el transporte de cocaína es la alternativa preferida para eludir controles por tierra.
La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) afirmó ayer que las rutas aéreas y marítimas para tráfico de drogas se han convertido en las alternativas preferidas para eludir los controles por tierra. En Bolivia, por ejemplo, los traficantes han recurrido cada vez más al uso de avionetas para transportar cocaína.
“Las rutas aéreas y marítimas para el tráfico de drogas se han convertido en las alternativas preferidas para eludir las restricciones a los viajes por tierra. Los traficantes han recurrido cada vez más al uso de avionetas para transportar cocaína entre Bolivia, Brasil, el Paraguay y el Perú”, señala el último informe de la JIFE, que se presentó ayer en Viena, Austria.
El organismo internacional, un órgano de Naciones Unidas que vigila el cumplimiento de los tratados antidrogas, menciona que incluso observó en otros países el uso de aeronaves privadas para trasladar droga dentro de la región y hacia Europa.
Además, el sistema fluvial Paraguay-Paraná, formado por 3.400 kilómetros ininterrumpidos de ríos que conectan la Argentina, Bolivia, Brasil, el Paraguay y el Uruguay, con el océano Atlántico, parece haberse consolidado como puerta de entrada para el transporte de la cocaína fabricada en Bolivia y el Perú a los mercados internacionales de cocaína a través de puertos del Brasil y el Paraguay.
“Esto supone un nuevo reto para las autoridades, que estaban acostumbradas al tránsito de drogas desde el Estado Plurinacional de Bolivia principalmente por rutas aéreas y terrestres”, enfatiza la JIFE.
Menciona que, según el informe de la Unodc en 2020, los laboratorios y fábricas de cocaína ilícita desmantelados en ese año, se concentraban en los departamentos de Beni, Cochabamba y Santa Cruz, zonas donde se observó un aumento del cultivo de arbusto de coca en ese año.
El presidente Luis Arce participó ayer del inicio de las tareas de erradicación de la hoja de coca excedentaria en Chimoré, Cochabamba, con la meta de erradicar 10.000 hectáreas.
“Este año planteamos la erradicación de 10.000 hectáreas y si seguimos con el ritmo actual, considero que podremos superar este objetivo y demostrar una vez más a la comunidad internacional lo exitoso de nuestro modelo de erradicación”, manifestó el mandatario, desde la localidad del Trópico cochabambino.
FUENTE:
PAGINA SIETE
(11-03-2022)