Tráfico de drogas en Bolivia, una 'mancha' en el uniforme

Hay cinco casos de exjefes policiales implicados en el narcotráfico que causaron gran polémica en los últimos años: René Sanabria, Maximiliano Dávila, Omar Rojas, Óscar Nina y Gonzalo Medina.
Las redes de tráfico de drogas, incluso a nivel internacional, no dejan de implicar a uniformados, policías y militares, avivando más aún la polémica que cuestiona el desempeño de los funcionarios en la lucha contra el narcotráfico en el país. El último hecho sobre el cual se investiga es el hallazgo de un cuerpo enterrado en la zona de Melga, en Sacaba, al interior de la vivienda de un expolicía. Aunque el exuniformado es buscado para ahondar en las pesquisas, tres extranjeros acusados por dicho asesinato, Angelo Fabián G.A., Adrián Andrés E.Z. y Óscar Fabián V.S., de nacionalidad chilena, fueron enviados a prisión, mientras que un súbdito brasileño, Rodrigo P.B., esta sujeto a la suspensión de los plazos procesales por su condición de salud puesto que sufriría de ataques de epilepsia. Hay cinco casos de exjefes policiales implicados en el narcotráfico que causaron gran polémica y serios cuestionamientos acerca del cumplimiento de las funciones de los uniformados en el control de sustancias ilícitas en el país. RENÉ SANABRIA El exjefe antidrogas de la policía René Sanabria fue detenido a principios de enero de 2021 en la ciudad de Santa Cruz, tras retornar desde Estados Unidos, donde cumplió una sentencia por el delito de narcotráfico. Sanabria, de 63 años fue jefe de la policial Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) entre 2007 y 2008, durante el gobierno de Evo Morales, fue detenido en febrero de 2011 en Panamá, en un operativo de la DEA y luego extraditado a territorio norteamericano. Fue acusado de haber brindado en 2010 protección a unos traficantes de droga para la exportación a Estados Unidos de 144 kilogramos de cocaína. En septiembre de 2011 una juez del estado de Florida lo condenó a 14 años de cárcel. MAXIMILIANO DÁVILA Maximiliano Dávila, también exjefe antidrogas, se encuentra bajo detención preventiva por sospechas de vínculos con el narcotráfico y enriquecimiento ilícito. Dávila es el más reciente detenido como resultado de la investigación de la agencia antidrogas de Estados Unidos a una red de narcotráfico. El año pasado se arrestó en Colombia a Omar Rojas, un exoficial de la policía boliviana, y en Perú a Jorge Roca Suárez, alias “Techo de Paja”, quien ya cumplió un pena de 27 años en una cárcel de Estados Unidos por el mismo delito. OMAR ROJAS Omar Rojas Echeverría, un exmayor de la policía boliviana considerado el “Pablo Escobar de Bolivia” por la cantidad de droga que traficó y sus vínculos con las altas esferas del poder del país andino, será extraditado a Estados Unidos tras ser detenido en Colombia en enero de este año en una operación coordinada por la DEA. Rojas fue detenido en marzo de 2021 en Colombia, acusado de enviar al menos 100 toneladas de cocaína y armas a Estados Unidos, reveló el sábado la revista colombiana Semana, citando información de la DEA. Era considerado uno de los más grandes traficantes de cocaína de la región y líder de una extensa red que tenía enlaces en Perú, Venezuela, Brasil, México y Estados Unidos. La investigación halló que Rojas tenía contactos en la agencia antinarcóticos de Bolivia y en las altas esferas del Gobierno de su país, lo cual explicaría cómo un desconocido exmayor de la policía boliviana, que desertó de la fuerza en 2014, logró en tan pocos años convertirse en uno de los narcotraficantes más importantes de la región. Según la DEA, utilizando su conocimiento y contactos, se convirtió en el encargado de coordinar el movimiento de aeronaves de alta gama cargados con droga que salían desde pistas clandestinas en el departamento de Beni, en el norte de Bolivia, hacia Centroamérica con destino final a Estados Unidos. Para lograr su objetivo “contrató” a funcionarios de las autoridades de los controles aéreos de Bolivia y Perú para que se hicieran la vista gorda y permitieran que las aeronaves fueran cargadas con la cocaína y salieran sin ningún tipo de inconveniente. ÓSCAR NINA En 2019, el excomandante nacional de la Policía, Óscar Nina, recibió una condena de siete años y seis meses de prisión por el Tribunal Quinto de Sentencia. Lo encontraron culpable por el delito de legitimación de ganancias ilícitas. La exautoridad policial y exgeneral fue condenado junto a su esposa, Nancy Morales de Nina (cinco años y tres meses) y su hija, Naima Lorena Nina (cinco años). También fueron hallados culpables el ex capitán Raúl Millán Salazar (cinco años y siete meses), su novia y su cuñada. Había sido detenido en 2015, luego de una investigación por “serias sospechas” de que el general Oscar Nina y su familia estuviesen vinculados con el narcotráfico, según había declarado en su momento el ministro de Gobierno, Hugo Moldiz. Hizo esas declaraciones poco después de la detención de la esposa y dos hijos del exjefe policial por “legitimación de ganancias ilícitas”. Nina asumió como jefe policial antidrogas poco después de la expulsión de la agencia antinarcóticos estadounidense a finales de 2008. En enero de 2010 fue designado Comandante de la Policía. Un año después fue relevado del cargo en medio de un escándalo luego de que en Miami fue detenido el general René Sanabria. Dicha detención en febrero de 2011 llevó al arresto de otros policías cómplices en Bolivia. GONZALO MEDINA El excomandante de la FELCN en Santa Cruz, Gonzalo Medina, fue detenido en abril de 2019. Él, junto al que era el jefe de la División de Propiedades de esa unidad, Fernando Moreira, fueron incluidos en un reporte de inteligencia en el que se los ligaba con el narcotraficante Pedro Montenegro. La sospecha la levantó una serie de fotografías. Durante un viaje por el Caribe colombiano, los dos expolicías aparecen junto a Montenegro en diferentes instantáneas tomadas en un festejo de Carnaval. Ese viaje coincidía con una reunión en la que se concretó el envío de droga desde Bolivia. Medina fue procesado penalmente por obstrucción a la Justicia y no por narcotráfico. Estuvo en el penal de Chonchocoro, luego en el de Palmasola, y más tarde fue beneficiado con arresto domiciliario por una afección cardiaca.
FUENTE: OPINION             (20-02-2022)