Cox: Fui censurado por Del Castillo, él buscó rédito político en los conflictos
El exviceministro señaló al Ministro de Gobierno, al director Marco Cuentas y a un sobrino de Sacha Llorenti, de promover el clima violento y represivo que se vivió durante el conflicto de Adepcoca.
Carlos Quisbert / La Paz
El exviceministro de Régimen Interior, Nelson Cox, denunció que durante su gestión sufrió la censura del ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, quien le prohibió que intervenga y convoque a mesas de diálogo en diferentes conflictos. Pero, en especial, lo relegó del trabajo de mitigación de la violencia durante los enfrentamientos por el control de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), el año pasado.
Ese conflicto terminó con un policía fallecido y graves denuncias sobre grupos parapoliciales que eran organizados desde esa cartera de Estado. Éstos fueron señalados por detonar dinamita contra vecinos de la zona Villa Fátima, durante la disputa de cocaleros de los Yungas.
Los pedidos de informes de legisladores fueron atendidos por el funcionario que era señalado como jefe del grupo paraestatal, Marco Antonio Cuentas, director de Régimen Interior del Ministerio de Gobierno.
Cox, excandidato a la Alcaldía de Cochabamba por el MAS y exdelegado de la Defensoría del Pueblo, en entrevista con Página Siete, reveló que Del Castillo monitorea en persona las redes sociales del Gobierno y junto con el encargado de Comunicación del ministerio, José Llorenti, le exigieron que borre publicaciones institucionales.
Señaló a Cuentas, quien opera con el grupo denominado “Jichis”, por coordinar operativos de represión con los comandantes de la Policía, sin consultarlo. Llorenti, Cuentas y el ministro Del Castillo, como parte del grupo de adoctrinamiento, Columnas Sur, tendrían directrices ajenas al MAS y los mismos mantienen nexos con varios medios de comunicación y administradores de páginas de Facebook, ligados a los grupos radicales afines al Gobierno.
¿Cuál fue el papel que desempeñó en el manejo del conflicto de Adepcoca?
Mi designación por el presidente (Luis Arce) se hace a finales de junio. La primera semana de lo que fue mi gestión, surgió el conflicto entre cocaleros de los Yungas, en relación a la conformación del comité electoral. Luego se registró la muerte del oficial (sargento Miguel Ángel Quispe).
Ahí es donde planteo una mesa de diálogo, porque era lo mejor para la unificación de los Yungas. Entonces, el ministro Del Castillo hace la convocatoria para la mesa de diálogo, que era el camino correcto.
Que quede claro, mi enfoque siempre fue de acercamiento. Lamentablemente hubo mucha tensión y en la primera reunión no se logró un acercamiento. Yo insistí en el diálogo, hablamos con la hermana Elena Flores (exdirigente cocalera afín al MAS) y el hermano Armin Lluta (expresidente de Adepcoca), para llegar a ese acuerdo que yo sé que hubiera sido posible; sin embargo, hubo tanta tensión que ni en la segunda mesa de diálogo hubo acuerdos.
Entonces, desde ese momento el ministro me apartó del manejo del conflicto.
Yo quería lograr un acuerdo entre las dirigencias confrontadas en los Yungas, pero él (Del Castillo) asumió todo el manejo del conflicto de esa fractura dirigencial en Adepcoca, con la coordinación del director de Régimen Interior, Marco Antonio Cuentas. Yo no fui informado de las gestiones que programaron y las estrategias que planificaron o las acciones que llevaron adelante.
¿El ministro Del Castillo designó en su lugar a otro funcionario para manejar el conflicto de Adepcoca?
Cuando estalló el conflicto, yo no coordiné acción alguna con el comandante general (de la Policía,Jhonny Aguilera), ni con el comandante departamental (de La Paz), Augusto Russo. Me mantuve al margen, pero preocupado por la escalada de violencia, que fue lo que pasó ante el incremento de la represión que motivó la movilización de los compañeros de los Yungas.
Pero, en todo lo que fue el manejo de los operativos, la cantidad del personal, las denuncias de infiltrados que hacían uso de dinamita, represión, todo eso lo ha visto el ministro (Del Castillo), de tal manera que él en persona va al mercado de la coca (en la calle Arapata de la zona Villa Fátima, el 5 de septiembre) el día que el señor Alanes tomó el mercado de Adepcoca.
Entonces, todo ha sido coordinado, supervisado y ejecutado exprofesamente sólo por el ministro de Gobierno y lo ha operativizado el director general de Régimen Interior, Marco Cuentas.
En el caso de la muerte del sargento Quispe, ¿cómo se dio el movimiento de efectivos policiales? ¿Fue por instrucción de Marco Antonio Cuentas?
En el caso de la muerte del policía (el 3 de julio de 2020) por los reportes de posibles enfrentamientos y atendiendo los llamados de dirigentes que pidieron el resguardo policial (en Coroico) tomé la previsión de que exista el resguardo policial, pero allí también estaba el director de Régimen Interior, él ingresó con el contingente policial y el subcomandante. Lamentablemente, la mañana de esa jornada, al ingreso a ese sector, reportaron varios incidentes con el uso de dinamita y me señalaron que también había uso de armas de fuego.
Entonces se dispone el repliegue de los policías, porque ya había heridos de bala, uno de ellos era el policía que falleció.
Dirigentes de ambos sectores me llamaron de forma insistente, hasta el último momento, pero el ministro Del Castillo ya no quería el diálogo, a tal punto que la última mesa de diálogo que se instaló fue convocada por el vicepresidente (David Choquehuanca), que tampoco tuvo buenos resultados.
Esto es lo que pasó antes de que todo gire hacia los criterios de uso excesivo de la fuerza, que lógicamente en lugar de diálogo generó represión. Ese tema ya lo vio personalmente el ministro Del Castillo y el Comandante General de la Policía, con el director de Régimen Interior.
¿Quiere decir que los pedidos de diálogo fueron obstaculizados o negados por la postura del Ministro de Gobierno?
Sí, porque ellos (los dirigentes) querían arreglar, pero él dijo que no, “porque han roto el diálogo y vamos a ver otra manera (de solucionar el conflicto)”, y claro, esa “manera” de solución él ya la tenía prevista y planificada, porque se negó a reunirse con los dirigentes de Yungas.
Los dirigentes me llamaban, pero yo les dije que lo sentía, porque ese tema lo estaba viendo completamente el ministro, porque eso era verdad. Y eso derivó, obviamente, en la escalada de violencia y la represión de la Policía, pero eso ha sido manejado por el ministro y el comandante general.
¿Solicitó informes sobre las denuncias contra Marco Cuentas, por dirigir estos grupos de encapuchados infiltrados entre la Policía?
No hizo falta que haga un pedido de informe, llegaron al menos tres peticiones de informe escritos de la Cámara de Diputados, con cuestionarios sobre la presencia del director de Régimen Interior durante el conflicto en Villa Fátima. Como corresponde, yo derivé esas solicitudes a Marco Cuentas.
También hubo peticiones de informe por la muerte del policía, y las respuestas las presentó él (Marco Cuentas), en coordinación con el ministro Del Castillo y la dirección general de Asuntos Jurídicos. Yo ya no vi esas respuestas, porque Cuentas tenía una relación directa con el ministro.
Sin bien en el organigrama Marco Cuentas depende de mí -institucionalmente-, todo su trabajo era coordinado con Del Castillo, porque fue personal designado por el propio ministro.
¿Por qué cree que el ministro lo relegó de esa forma? ¿Cree que buscaba réditos políticos con estos conflictos?
Sí. Yo creo que sí había un interés de sacar un rédito político y por eso se me apartó de la gestión para solucionar los conflictos. Esto pasó pese a que yo tengo una larga trayectoria de negociaciones exitosas en conflictos muy graves, más que todo en Cochabamba, pero también en conflictos de nivel nacional.
Como viceministro, yo monitoreaba los conflictos sociales, con la intención de presentarme en el lugar y evitar actos violentos, pero el ministro dijo: “No, en los conflictos no te vas a meter”. La instrucción era que deje que lo solucionen las autoridades vinculadas al tema, si era de una gobernación el gobernador, si era de la Alcaldía o un conflicto minero, ellos. “Al último vamos a intervenir”, me dijo. Desde ese momento ya me restringió el solucionar los conflictos de manera pacífica.
¿Lo censuraron para que no dé informes a la prensa o difunda información de su gestión en el viceministerio?
Claro, muchas veces me dijeron que no tenía que hacer publicaciones ni en redes sociales y todo tenía que pasar por la aprobación de José Llorenti (encargado del área de Comunicación del Ministerio de Gobierno). Publicaba algo y me decían “bájalo”. Por eso yo opté por sacar notas de prensa por mis redes sociales personales, porque la página institucional era monitoreada por el propio ministro Del Castillo. Me llamaba: “¿Por qué ha publicado este tema?”. Sí, hubo censura y la manejaban con José Llorenti (sobrino del embajador y exministro Sacha Llorenti), que tiene vínculos con muchos medios de comunicación y páginas dirigidas en Facebook.
Soy una persona transparente, y como autoridad sabía que había que dar información a los medios de comunicación y a la sociedad, pero eso no era de agrado del ministro. No quería que realice aclaraciones o emita reportes, simplemente no quería que me meta.
Página Siete consultó su versión al ministro Del Castillo, quien de forma escueta dijo que no se referiría al tema. Asimismo, se buscó la versión de José Llorenti, quien se disculpó y señaló que no estaba autorizado a dar declaraciones a nombre de esa cartera de Estado.
En noviembre de 2021, este medio publicó reportajes y videos sobre la participación del director de Régimen Interior, Marco Cuentas, durante los atentados con dinamita cometidos por civiles infiltrados entre los policías a cargo del entonces comandante departamental, Augusto Russo.
Socios de Adepcoca y vecinos de Villa Fátima denunciaron y publicaron videos sobre la permisividad de los uniformados hacia las acciones delictivas de los civiles infiltrados que se movían junto con Cuentas.
Hasta la fecha, ni la Policía ni la Fiscalía lograron esclarecer al menos cinco atentados en los que se utilizaron dinamitas, además de la quema del módulo policial en el puente Minasa.
HOJA DE VIDA
Nelson Cox Mayorga
Datos Fue candidato al gobierno municipal de Cochabamba en 2020. Fue viceministro de Justicia y de Régimen Interior en diferentes gestiones. En Cochabamba fue representante de la Defensoría del Pueblo. En la actualidad es funcionario jurídico en el Ministerio de Culturas.
FUENTE:
PAGINA SIETE
(13-02-2022)