Asesino serial hizo creer a la madre de su primo que seguía vivo y pedía dinero por él

La familia nunca imaginó que el hombre a quien habían encargado “cuidar” a Fidel se convertiría en su verdugo. La víctima quería ser militar y el asesino se ofreció para entrenarlo.
En un relato por demás doloroso, la familia de Fidel Lecón Choque contó que el asesino y violador serial Richard Choque Flores les hizo creer que la víctima seguía con vida, que era un estudiante militar y que incluso había viajado en una misión. Para sustentar su versión, el sindicado exigía dinero. Fidel, primo e íntimo amigo de Richard, desapareció en 2011, cuando cumplió 18 años. Se graduó del colegio con el sueño de seguir una carrera militar. Así se consolidó más el lazo entre ambos. Richard había ingresado a un instituto militar y se comprometió a “entrenar” a Fidel para conseguir su llegada a la escuela de sargentos de Cochabamba. Para ese fin, la madre de la víctima pagó $us 5.000. Este miércoles se conoció el sindicado desertó del instituto militar. La última vez que la mujer vio a su hijo fue precisamente cuando los despidió a ambos de la Ceja de El Alto con rumbo a Cochabamba. Ahí comenzó el calvario “Mucho me ha extorsionado dinero, me decía ‘está en Haití, necesita para esto’. Me pedía dinero, durante cinco años le he dado. Que necesita uniforme, para el sable, para todo me sacaba. ‘Necesita material de escritorio’, decía”, relató la madre en una entrevista en la red Bolivisión. La familia nunca imaginó que el hombre a quien habían encargado “cuidar” a Fidel se convertiría en su verdugo. Las sospechas crecieron en 2013, cuando Richard Colque fue procesado y encarcelado por el asesinato de la joven Blanca Rubí Limachi. El sindicado había enterrado su cuerpo en una vivienda ubicado en el camino a Viacha, donde este miércoles la Policía halló los restos de Fidel, envueltos en dos yutes negros. La familia sospechó de Richard y le preguntó por el paradero del joven, pero no halló respuesta certera. El asesino le indicaba que estaba en Santa Cruz, Cochabamba y otros lugares que la madre visitó con la esperanza de encontrarlo. Dos años después la familia presentó una denuncia en la Fiscalía, pero el hombre que era “callado” cuando niño se acogió al derecho al silencio y el proceso se cayó. Amenazas por medio de llamadas anónimas contra la madre y la hermana de Fidel terminaron por enterrar los reclamos de justicia y los procesos. “Era su mejor amigo de mi hermano, era de la familia, comía y vivía con nosotros”, contó la hermana quebrada por el llanto. Richard había guardado muy bien el secreto. Hasta hace algunos días, cuando los agentes ataron cabos y establecieron el destino final del joven que quería ser militar. Fue la primera víctima del asesino, feminicida y violador serial. Luego cobró la vida de Blanca Rubí y en 2020 de Iris y Lucy, pero los investigadores creen que hay más muertes en su historial, uno de ellos un chef que era su vecino en la zona Ballivián, donde hallaron los restos de las dos últimas jóvenes.
FUENTE: PAGINA SIETE             (02-02-2022)