318 operarios de Aasana pasan a Naabol y sigue la negociación
La extinta Aasana tiene una deuda de más de 1.300 millones de bolivianos, que debe cancelarse en dos años. 580 extrabajadores aún no llegan a acuerdos.
Luego de varios días de negociaciones, 318 trabajadores de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana) -de un total de 898- firmaron contratos ayer para ser parte de la nueva empresa de Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (Naabol). La entidad extinta tiene una deuda de más de 1.300 millones de bolivianos.
El ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, dijo que la incorporación de estos trabajadores a la nueva estatal permitirá mejorar las operaciones de los aeropuertos. Agregó que las conversaciones con el resto de los exfuncionarios continuarán hasta llegar a un acuerdo.
“En La Paz, nuestro personal operativo es de 120 personas, los 120 están recibiendo sus contratos. En Cochabamba son 80 y en Santa Cruz -la excepcionalidad- son 24 los que van a recibir sus contratos, porque están recibiendo amenazas. En Trinidad, 50; en Tarija, 10; en Sucre, 10; en Potosí, ocho; en Oruro, ocho; y en Pando ocho”, detalló Montaño.
El miércoles de la semana pasada, el Gobierno mediante decreto supremo creó Naabol con el fin de suplir a Aasana. Esto en medio de huelgas de hambre y varias protestas de los trabajadores de la entidad eliminada.
Las autoridades del área señalaron que la situación económica de la exadministradora de aeropuertos era insostenible. Indicaron que solo le generaba pérdidas al Estado, por lo cual crearon una unidad liquidadora que tiene 182 millones de bolivianos para pagar los beneficios sociales de los extrabajadores.
Ayer, Montaño, luego de llegar a un acuerdo con uno de los exoperarios, indicó que también firmó actas de entendimiento con los administrativos de Aasana. Sostuvo que de esta manera se pueda llegar a una solución adecuada con todos los involucrados.
Dos años para pagar la deuda
El liquidador de Aasana, Boris Barroso, explicó que el Decreto Supremo 4630 permitirá cancelar las deudas de la entidad ahora extinta en un lapso de dos años. La deuda asciende a más de 1.300 millones de bolivianos.
“Lo bueno de Aasana son los activos de 5.000 millones de bolivianos, lo malo es la deuda de más de 1.300 millones. Tenemos que ver al detalle, supervisar y liquidar deudas. El decreto hace que tengamos un mandato de dos años para cumplir con todas esas metas en el marco del respeto y procedimiento”, aseveró.
Barroso explicó que existieron varias irregularidades en la entidad. Detalló que aproximadamente 40 personas trabajaban entre familiares, lo cual se constituye en un hecho de nepotismo, algo que se verá a detalle y caso por caso. A lo anterior se suman los supernumerarios.
El liquidador enfatizó que con la nueva empresa estatal Naabol se ahorrará al Estado la suma de siete millones de bolivianos por mes. Además, garantizó que ahora el trabajo se realizará de manera más efectiva y en beneficio de los usuarios.
Aeropuertos sin resguardo, excepto en Santa Cruz
El ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, informó que el contingente policial será retirado de la mayoría de los aeropuertos del país, excepto en Santa Cruz. Agregó que en esa región continúan las medidas de presión de los trabajadores por el cierre de Aasana.
La autoridad llegó ayer a un acuerdo con 318 trabajadores para que pasen a ser funcionarios de Naabol. Por ese motivo el resguardo en varias de las terminales aéreas ya no es necesario.
“Anunciamos que vamos a levantar el plan de contingencia en todos los departamentos del país, con excepción de Santa Cruz”, manifestó Montaño.
Antes que el Gobierno cierre Aasana, mediante decreto supremo, los funcionarios realizaban protestas con varios piquetes de huelga de hambre. El 1 de diciembre tenían previsto realizar un paro indefinido en todas las terminales aéreas.
Luego de tomar la determinación de eliminar la entidad, el Gobierno desplazó efectivos policiales y militares para evitar que paren las operaciones en los aeropuertos. Ello, con el objetivo de evitar pérdidas económicas y perjudicar a los viajeros.
Hubo protestas en varias regiones y quejas de algunos trabajadores que se quedaron a cargo de las torres de control. También hubo reclamos por parte de algunos usuarios. Desde el Ejecutivo se manifestó que el funcionamiento de los campos de aviación fue normal.
Luego de unos cinco días de tensión, Obras Públicas llegó a un acuerdo con la parte técnica y operativa de los trabajadores. Se reiteró que con el problema casi resuelto ya no es necesario la presencia de uniformados, por lo que ayer se ordenó su repliegue de las terminales aéreas.
FUENTE:
PAGINA SIETE
(06-12-2021)