Eva Copa: “Es ilógico vernos como enemigos entre oriente y occidente”
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Uno de los contados rostros nuevos de la política boliviana, la alcaldesa Eva Copa Murga conversó con OH. Concediendo unos minutos de su recargada agenda Copa explicó cómo enfrenta los desafíos de la polarización política y una gestión muy dificultada por la crisis económica.
- El país atraviesa una acentuada polarización política que data ya de más de tres años. ¿Usted, el movimiento que lidera, busca constituirse en una tercera opción o algo así?
- Estamos contra todo acto que convoque a la violencia o que nuevamente pueda polarizar al país. La ciudad de El Alto ha sufrido mucho en esta última década. En medio de todos los sucesos políticos la más afectada ha sido nuestra ciudad. Es importante el diálogo, es importante que el país se reconcilie y podamos despegar económicamente. Enfrentándonos, polarizando al país, no vamos a conseguir nada.
- ¿Rompió definitivamente con el Movimiento Al Socialismo (MAS)?
- Hemos sido claros, dijimos que es un viaje sin retorno y eso es lo que estamos haciendo. Independientemente de si podamos trabajar con el Gobierno central o departamental, que es por temas de gestión o coordinación, hay obras que tenemos que hacer a nivel tripartito, como las carreteras interdepartamentales o internacionales en las que tenemos que trabajar juntos. Pero eso no quiere decir que nosotros rindamos pleitesía al Gobierno de turno. Si hay cosas buenas, las aplaudiremos, y si hay cosas malas, las vamos a denunciar.
- Pero tiene más proximidad o afinidad con el sector del vicepresidente David Choquehuanca, ¿no es cierto?
- Siempre nos hemos llevado bien no sólo con David, sino también con el Presidente. Lo he llegado a conocer más cuando retornó de Argentina ya designado oficialmente como candidato. Hemos trabajado juntos, hemos ayudado en la campaña. Personalmente me parece una persona muy técnica, muy profesional y siempre va a tener mi respeto.
- Volviendo a la polarización, hay un debate abierto por el MAS: golpe de Estado o fraude. ¿Qué interpretación da usted a los hechos de 2019 que hoy levantan tanta polémica?
- La justicia se encargará de decir qué es lo que pasó. La justicia tendrá que determinar las sanciones para las personas que han atentado contra la vida de nuestros hermanos de Senkata. Lamentablemente, hay que ser maduros y responsables en la toma de decisiones. La señora Jeanine sabía que estaba infringiendo la normativa, sabía que era anticonstitucional lo que estaba haciendo. Pese a eso se impusieron más los caprichos que la razón y ahora se están viendo las consecuencias.
Nosotros, como ciudad de El Alto, yo como autoridad, en estos momentos, lo que voy a buscar siempre es justicia. No puede ser que queden impunes los hechos de octubre y noviembre de 2019.
- Pero en esa arremetida de Gobierno y Fiscalía contra los opositores, ¿cree que la justicia está trabajando acorde a las leyes o que hay excesos?
- Creo que no. Pienso que la justicia está en un momento donde puede hacer que el boliviano sienta que su justicia está siendo transparente y justa. Lamentablemente, en los hechos de octubre y noviembre se vulneraron todos los derechos que teníamos los ciudadanos. La ciudad de El Alto prácticamente estaba militarizada. No podías decir nada libremente porque te llevaban a la cárcel por sedición, por terrorismo y otros.
No es el momento de revanchismos, sino de mostrar el lado propositivo de la justicia y hacer que se cumplan las leyes y nuestra Constitución. No se ha violado sus derechos. Lo que se está haciendo es una investigación minuciosa respecto a estos hechos para que no se repita ese caos social que tuvimos.
- Volviendo al movimiento que lidera, y como curiosidad, varias son las veces que han sabido promocionarse muy bien. Recuerdo la marcha de las Evas Copas o apariciones muy bien medidas en algunos foros. Ahora llamó mucho la atención su presentación con traje de cholita. Tiene muy buen manejo del marketing político. ¿Quiénes son sus asesores de imagen? ¿Cómo trabaja su imagen?
- No, yo solita. Me invitaron a un acto de elección del rostro alteño y me pidieron que vaya de cholita. La verdad que nunca me había vestido de cholita, fue la primera vez. Tardé un poquito, pero estoy agradecida a la señora que me asesoró en la vestimenta porque fue ella quien me proporcionó la ropa. También me asesoró en la forma de vestirme porque vestirse en El Alto de pollera también tiene sus detalles. La gente también es muy crítica en cuanto a cómo una usa la imagen de cholita.
Yo trato de ser lo más natural posible, siempre he sido así y no quisiera cambiar mi forma de ser. Me gusta estar con la gente, me gusta hablar con ellos. La mayor parte de mi tiempo lo dedico a estar en la calle. Busco escuchar cuáles son las necesidades que tiene la gente, para escuchar las críticas y autocríticas, y con ello tener la posibilidad de construir.
- A propósito de su posición política, El Alto es una ciudad muy marcada por el capitalismo. Incluso, tiene la marca del capitalismo andino con sus peculiares características, hay un impresionante juego de las fuerzas del mercado, etc. ¿Cómo aplica las ideas socialistas que tiene en una sociedad de estas características?
- En estos momentos la coyuntura hace que nosotros tengamos una alianza público-privada. No podremos avanzar en fortalecer la pequeña y mediana industria que tiene la ciudad de El Alto si no tenemos como aliada principal a la empresa privada. No contamos con recursos. Pero lo que sí hay que hacer es fortalecerlos porque ellos generan empleos y oportunidades para cumplir los objetivos de vida que uno se planteó.
Eso no quiere decir que nosotros seamos extremistas en cuanto al capitalismo o al socialismo. Hay que empezar a combinar para darle soluciones a la gente y cumplir expectativas. Hay muchos jóvenes que tienen bastantes sueños y objetivos para ser emprendedores. Tienen emprendimientos muy interesantes. Pero lamentablemente nosotros, como municipio, no tenemos los recursos para darles ese espaldarazo y que ellos puedan cumplir. Pero si nosotros hacemos una alianza estratégica con la empresa privada, ellos nos pueden coadyuvar. Así podemos tener una base para que estos jóvenes puedan despegar con sus sueños.
- Vamos a la propia gestión. ¿Cuáles son las principales obras que Eva Copa quiere concretar en El Alto dadas las inmensas necesidades que tiene semejante urbe?
- Pasamos de casi 800 mil habitantes a más de 1.200.000. Sin duda hay muchas necesidades en cuanto a servicios básicos, vías, infraestructuras en educación, salud y otros. Pero lo más importante para la ciudad de El Alto es tener una muy buena planificación urbanística. Lo que menos queremos es improvisar. Por eso, en estos meses hemos estado trabajando en nuestra reingeniería municipal.
En la administración son muy burocráticos los trámites que realizan nuestros vecinos ya sea en el catastro, planimetría y otros trámites. Nosotros queremos que El Alto se digitalice, que sea una ciudad tecnológica, sin perder su identidad, pero que sean más rápidos los trámites. Queremos que sea una administración transparente y abierta, que todos los alteños tengan acceso para tener información de su municipio. Queremos que tan sólo con el celular, con un código, ellos puedan ver dónde está su trámite o cualquier información que quieran tener.
Queremos que El Alto se digitalice en todas sus estructuras, pero también en cuanto a obras queremos tener los distribuidores viales. Son muy importantes porque tenemos un caos vehicular terrible.
Estamos viendo lugares estratégicos como Senkata, Río Seco, cruce Viacha, Puente Bolivia y la Ceja que realmente es uno de los puntos más difíciles de controlar. Hace tiempo hubo un proyecto del padre Obermaier, el Ratuqui, con una preinversión de 300 millones de bolivianos para el diseño final que se concluyó hace dos años. Vamos a solicitar al Gobierno central que nos coadyuve y retomemos ese proyecto que permitirá descongestionar el tremendo tráfico que hay en la Ceja.
- Me parece que El Alto es la ciudad que más adolece de falta de áreas verdes y de esparcimiento. ¿Tiene algún plan al respecto?
- Hicimos un estudio. Lamentablemente, ninguna de las jardineras de El Alto cuenta con un sistema de riego. Se va a regar con cisternas porque no fueron áreas planificadas. Lo que estamos haciendo es empezar una primera etapa de arborización, pero con canales de riego para que nuestras plantitas no se mueran.
- Es una ciudad ícono en cuanto a ferias comerciales, incluso algunas cuentan entre las más grandes del continente. ¿Está en marcha algún proyecto para mejorar sus condiciones?
- En el tema de la familia gremial hacer una reingeniería es muy difícil. Pero, por ejemplo, en la feria 16 de Julio, una de las más imponentes de Latinoamérica, queremos hacer un plan integral de seguridad ciudadana. También queremos darles una cobertura con un centro infantil donde las caseritas puedan dejar seguros a sus hijos. Igualmente queremos ver con salud los protocolos y las medidas de bioseguridad que tienen que seguir. Es un tema de intervención integral que estamos trabajando poco a poco con las caseritas para que ellas tomen consciencia de que tienen que cuidarse.
En esa área también estamos trabajando en guarderías móviles que al año, Dios mediante, podremos activar. Lo propio en seguridad, estamos viendo la posibilidad de incrementar la cantidad de guardias municipales para que se beneficien caseritas y consumidores.
- Entre la gestión y su política de reconciliar al país, vi que usted hace lazos con Santa Cruz. Son las dos urbes más grandes de Bolivia. ¿Qué características tiene ese acercamiento?
- En El Alto hay muchos hermanos que vienen de Santa Cruz a realizar sus emprendimientos. Y tenemos hermanos alteños que están en Santa Cruz, “nuestros collitas”, como les dicen ellos. Es ilógico, esa barrera que nos han implementado, vernos como enemigos oriente y occidente de Bolivia. Más bien somos hermanos y amigos, ambos tenemos grandes similitudes en cuanto a industrialización y progreso.
Somos tan similares en cuanto a objetivos de desarrollo económico que muchas de las empresas de Santa Cruz tienen su descentralizada en La Paz. Otras también tienen su central en El Alto y sus descentralizadas en Santa Cruz. Con ellos estamos proyectando una ley para incentivar que se genere mayor empresa en El Alto y estamos en muy buen camino. Fuimos a captar muy buenas propuestas, aprendimos bastante del manejo administrativo. Este intercambio de experiencias nos permitió accionar nuevas políticas de intervención económica en nuestra ciudad.
- ¿En serio que no tiene un asesor de imagen?
- No, más bien creo que después de esto me voy a volver asesora de imagen.
FUENTE:
LOS TIEMPOS
(07-11-2021)