Cambio en el alto mando militar, Arce posesiona a tres nuevos jefes militares

Augusto Antonio García Lara es el nuevo comandante en jefe accidental de las Fuerzas Armadas.
El presidente Luis Arce, mediante un decreto presidencial, posesionó este lunes a tres nuevos jefes militares en un acto realizado en la Casa Grande del Pueblo en la ciudad de La Paz. El artículo único de la norma establece que se designa al general de división Augusto Antonio García Lara como nuevo comandante en jefe accidental de las Fuerzas Armadas. Asimismo, se designó al general de la brigada área Teófilo Medina Zabala como nuevo jefe del Estado Mayor y al capital de navío Efraín Frank Salazar como nuevo comandante general accidental de la Armada Boliviana. “Estimados miembros de las Fuerzas Armadas, la Bolivia de hoy necesita unas FFAA que enarbolen sus principios, que empuñen las armas del progreso y desarrollo para el pueblo en su conjunto; esta etapa será de larga lucha”, dijo Arce en el acto de posesión. Sin embargo, según el jefe del Estado, “en otros terrenos” se quiere también unas FFAA apoyando a la cultura, el crecimiento económico, la educación y la salud. En ese sentido, “promoveremos el desarrollo de unas poderosas FFAA comprometidas con su pueblo, garantizando el imperio de la Constitución Política del Estado y de la estabilidad del gobierno legítimamente constituido, defendiendo la causa de la patria firmemente convencidas de su extraordinaria misión histórica”, añadió. El Jefe del Estado está convencido de que Bolivia tendrá un “futuro luminoso” en las manos de las Fuerzas Armadas, por lo que les expresó de manera pública su “reconocimiento, admiración y gratitud”. Pero también, “como su capitán general, permítanme hacerles dos recomendaciones puntuales al nuevo mando militar: en primer lugar no es posible que el militar descuide sus deberes y su disciplina por un momento de esparcimiento social, y en segundo lugar, cuando el militar sea convocado para responder por hechos relacionados a sucesos trágicos y luctuosos, como los de 2019 y 2020, por un principio moral con el honor castrense, el militar debe allanarse como cualquier ciudadano común y corriente para defenderse ante la Justicia desde el llano sin hacer valer ningún cargo de nombramiento”, apuntó.
FUENTE: LA RAZÓN             (04-10-2021)